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viernes, 23 de septiembre de 2016

Estrés virtual, el marketing, el control de las visitas y la madre Q.P. a Julián | Esas pequeñas cosas

the-great-war-1964(1)

René Magritte-The great war - 1964

N: Este post contiene un lamento subliminal sobre las filias obsesivas que muchos sufren a la hora de analizar el número de lectores que leen sus contenidos publicados en internet. ... (un rollo)


23 septiembre 2016

Me maravillaba y entraba en shock, casi anafiláctico, (de la anafilaxia), cuando me puse a contar en Feedly el número de blogs que sigo o, mejor dicho, intento seguir y el resultado fue que estoy intentando leer a diario 145 blogs. Lógicamente mis largas sesiones de fisioterapia, paseos de corte fotográfico y las incontables charlas , (algunas de ellas), con mis amigos del Ateneo me lo impide. Se lo contaba a mi amigo Julián, el de los madriles, y tras una larga exposición que él me dio sobre las bondades de los callos y churros madrileños, lo de comprarle una cerveza con  bocata a un chino en la calle y hasta eso de Peregrinar a Doña Manolita en busca del cupón ganador de la lotería, me dice, redice y hasta bendice, y me regala la siguiente “homilía” que yo, más o menos, he traducido así:

“Yo te sigo en tus blogs por aquello de que no puedo evitar eso de haber sido el rey del control de los medios de mi empresa y lo hago para sacar conclusiones sobre tu actividad tal y como te prometí. Fíjate, Enrique, como ha bajado el número de visitantes a tus blogs desde que casi no comentas en el de los otros. Has pasado de unas 30.000 visitas al mes  a unas miserables 16.000. Lo que pretendes es imposible además de innecesario, leerlos a todos a diario es una utopía y tú te estás estresando, según cuentas, cuando ves en el Feedly ahí arriba el numerito de tres cifras que anuncia los feeds de las páginas que aún no has leído. Tus followers en Blogger te siguen un montón sin apenas hacer comentarios, pero los de Wordpress son más duros contigo, antes se echaban en tromba a comentar y ahora apenas lo hacen dos o tres en cada post. Te castigan, sin duda, por no ir a sus blogs a comentar. Te parecerá una descortesía o hasta una grosería, pero no debes tomártelo así, este mundo de la bloguería es así … “tú me das, yo te doy”, pero no debes preocuparte. A un buen amigo de Cibeles que tenía un Blog muy ameno y que trataba  sobre los asuntos sexuales de los adolescentes, se partía el culo leyendo todos los blogs del mundo para que le visitaran y yo le aconsejé que dejara de hacerlo de forma obligada pues si sus contenidos eran buenos le acabarían leyendo los verdaderos followers, es decir, los que realmente estaban interesados en leer sus artículos y no los que solo buscan con un “MeGusta” a que tú hagas lo mismo en el suyo, pero desengáñate, le dije, esos no te leen. Ahora mi amigo de Cibeles escribe un artículo diario que solo leen una media de 189,3 visitantes diarios y él ya no va por ahí, de culo, regalando “Megustas” por los blogs que ni siquiera lee por falta de tiempo que no de interés. Mi amigo ahora escribe a gusto y ya no tiene estrés virtual. A ti te toca hacer lo mismo, Enrique, hazme caso, te lo dice un experto que lo fue en el marketing de medios.”

Tras quedarme mudo, quiero decir sin habla, durante un largo minuto y la mirada en el suelo, me preguntaba sobre la estúpida bondad del que escucha un sermón sin poderse ir de la misa por el “qué dirán”; del que se mea en el pantalón blanco de los domingos y, sin saberlo, sale al estrado a contar su apología dominical a sus fieles empleados; del que estornuda y se le cae el moco en la mano en presencia de todos sus amigos, mientras están comiendo en el Dársena celebrando cualquier éxito; me preguntaba, por último, por qué aguantamos a esa persona que conoces aunque poco y que cuando le dices a modo de saludo rutinario el clásico “holaquetalcomoestás”, el tío va y te lo cuenta. Pues bien, pasado ese largo minuto, levanté la vista y le dije a mi amigo, en tono serio, pero ácidamente cachondo y amistoso: “Pero … pero …, pero Julián  ¿a ti quien coño te ha dado vela en este entierro? ¿A ti quien te ha dicho que yo estoy interesado en eso del cómputo de visitas de modo desmesurado? ¿A ti quien te ha pedido que me digas lo que hago o dejo de hacer cuando voy a leer por ahí en otros blogs y si voy o dejo de ir a visitarlos? ¿Tú de que vas, amigo mío? …Bueno, la verdad es que todo eso no se lo dije, pero me quedé con las ganas de decírselo pues en el fondo soy un cobarde … realmente solo le dije: “Gracias, Julián, mañana mándame los datos por correo-e”. Y es que, a veces, como hacen los buenos futbolista, es mejor driblar que jugar al choque.

PD: Si has llegado hasta aquí … enhorabuena, eres capaz de leer casi todo lo que se publica



enriquetarragófreixes








Original: Estrés virtual, el marketing, el control de las visitas y la madre Q.P. a Julián | Esas pequeñas cosas






1 comentario:

  1. Me pregunto cómo sabe tu amigo las visitas que tienes sí ni tú las controlas, jajajaja.
    Yo no sigo tantos blogs, me estresaría. Pero tu amigo tienen razón en una cosa: hay gente que te comenta y te lee porque tú le comentas y los lees. Eso , desgraciadamente es así.
    Pero sabes que hay gente que no tiene blogs y leen sin comentar y eso también da alegría.
    Besos, Enrique, y no te me estreses!!! Y ahora dime: y a ti quién te ha dado vela en este entierro?? Jajajajajjaa.
    Besos.

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