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viernes, 18 de noviembre de 2016

Frío, calor, la Matilde y su canto a la vida


18 noviembre 2016

Salir a la calle con 6°C en mi pueblo es como hacerlo a 50 bajo cero en Moscú pero si entras en el Ateneo de inmediato y sin, siquiera, echarle la vista a marejada alguna, no sea que te conviertas en estatua de hielo, ahí te encuentras con el calor hiperactivo de la renovada calefacción y la que ofrecen esos enormes tipos y tipas que forman el círculo de lectores de nuestra vida virtual. Cualquier aberrante y hasta atorrante compañero de madrugada, café en mano y copa de brebaje perverso en otra, puede regalar opinión sobre cualquier cuestión, causa o ideal aunque, eso sí, siempre cambiante pues la opinión fija supone compromiso y conocimiento de causa y eso ... ay, eso es lo que más o menos, abunda por ese calefactado territorio.

Uno de los más tortuosamente afectados por la festividad del día, (por fin es viernes y la familia vendrá a verlo para que se quede con los nietos hasta el domingo), es Pedro - un chico de Villena que sólo come chuletones de vaca y panceta asada con pan tostado - que para celebrarlo se pone a cantar bien temprano la canción esa de los "Teen Tops" que habla de ... "siempre confidente fui, si de secundaria voy ...", (o algo así), y se coge a la niña de la cofia y minifalda negra y la hace danzar como una peonza al más puro estilo rocanrolesco. 

Otros van divagando sobre la Tercera República en ciernes, sobre la paliza que le va a dar el Madrid de Cristiano al Atleti de Simeone y los menos lo hacen sobre el flujo del agua marina en el Sáhara Occidental, pero la nota brillante del día la vuelve a dar nuestra adorable y bella sesentona, sí, nuestra Matilde ha venido a vernos para contarnos que superó el segundo ciclo de su radioterapia y que ya empieza a olvidarse de su maldito cáncer de mama; que es su cumpleaños y que para mostrar su felicidad invita a todos a una copa de Pacharán. La mayoría se ha levantado a abrazarla, a besarla y otros hasta la han puesto de pie encima de la mesa del fondo para que bailara, cantara y para que soltara un discurso. La bella, finalmente, ha aceptado lo de soltar unas palabras y tras unas segundos de duda y ante un sepulcral y milagroso silencio, ha pronunciado siete mágicas palabras: "Chicos, gracias ... estoy viva ¡Viva la vida!" ... y lo que ya pasó a continuación no cabe aquí explicarlo, yo estaba llorando como un niño y no pude ni levantarme de mi silla ... era un canto a la vida que me emocionó, me maravilló su forma de agradecerlo ... gracias Matilde, tu discurso me ha sido muy necesario.



Enviado desde S6+Edge




enriquetarragófreixes



6 comentarios:

  1. Que todos los “vivas” sean así, altos, fuertes y con la furia desbordada de ese amor por la vida. Feliz viernes.

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    1. Gracias amiga Paz, los viernes suelen ser días muy alegres para nosotros ¿Y los demás días? Los demás, también.
      Feliz vida, feliz viernes.
      Un abrazo

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  2. Lo que te vas a reír... yo estaba dejando un comentario en una entrada Posterior a esta, cuando ha desaparecido de pronto. Sigh, soy un desgraciado hasta para las visitas, ¿eh? ¡Y no te cargues más gafas! XD

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    1. Ay, Holden, mis gafas ya son míticas ... son como el mismo Marco Polo, muy viajeras. De momento solo las pierdo en sitios decentes.
      Ah, investigaré eso que me dices de las entradas fantasmas, ojo, eso peligra, así empezó el último ataque de un hacker que la ha tomado conmigo.
      Feliz viernes la nuit

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  3. Los cantos a la vida son necesarios siempre y para tod@s.

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