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jueves, 30 de marzo de 2017

¿Me quieres aún? Preguntaba el enamorado a su amor único

Imagen de algo que nunca debiera existir (Prometo no repetirla)

30 marzo 2017

Sentir que algún tornillo se ha soltado y que por mucho que lo aprietes no se fija, da cierta amargura, claro, pero lo peor es que luego te cuenta un alma magnánima - algo cruel, joven y con cierto tono de hablarle a un mendigo de la vida que le queda -  que no se fija por que no estás atinando a meter el destornillador en la ranura y, claro, así puedes estar toda la vida dándole sin resultado alguno. Pues eso, exactamente eso, es lo que me pasa cuando me pasa por mi perdida cabeza algo así en el mundo figurado, excéntricamente real en mis intenciones ocultas y que nada tienen que ver - o sí - con la realidad ... 

- "Enrique ... ¿Te acuerdas que anoche quedamos para tomar un café o lo que sea y, como a Sabina, me dieron las 10, las 11, la una y las dos?" 

- "Nada supe decirte amada mía ... en mi sueño estabas en un Castillo muy alto, repleto de un millón de cruzados armados con espadas de David en mano,  tan doradas y policromadas como los iconos de la gran Catedral de León - pensaba yo - y que a pesar de mi amor por ti, bella dama de mis sueños más lejanos, mis viejos intestinos, magnificando alguna oculta sensiblería, se rebelaron contra el miedo y se dieron a conocer forjando un inexplorado miedo irreductible al rechazo amoroso de donde pudieras ofrecérmelo".

Zas, mis sueños terminaron cuando en la radio, sin que mi amor me dijera eso tan actual de "Súbeme la radio esta es mi cancion con la que me dormí", me despertó el sonido de la Radio 5 de  mis amores con una inmensa interpretación de Céline Dion por ser hoy su cumpleaños ... fue su ... "Titanic" ... mágica canción de un inmortal amor ... como el que aún siento ahí, donde duele, donde saberlo te hace cruelmente mejor ... y peor, según el tiempo que fue.


Enviado desde S6+Edge






enriquetarragófreixes



4 comentarios:

  1. Creí verte a lo lejos en ese castillo encantado en donde no sólo hay espadas, también moran magníficos sueños de cosas tontas e imposibles, también. Yo ando más o menos por allí. No tengas miedo, te recuerdo lo que escribe Sun Tzu en “El Arte de la Guerra”…”Si conoces al enemigo y te conoces a ti mismo, ni en cien batallas correrás peligro”. Y tú a ambos les conoces bien. ¿Sensiblería? No, más bien valentía. Feliz tarde.

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    1. Gracias, amiga María Paz. Tus comentarios, siempre suben la nota de este modesto blog.
      Feliz noche

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  2. Bello texto todo él pero especialmente el escrito en rojo.
    Besos y feliz tarde, Enrique.

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    1. Rojo siempre en alza, sincero, noble y luchador ... hasta que se acomoda en la vehemencia de la ignorancia.
      Un abrazo muy fuerte, Celia

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