a:hover { text-decoration: underline;

jueves, 3 de abril de 2014

Será tan difícil ser feliz?



03 abril 2014

Lo encontré en la puerta del Ayuntamiento nuevo. Fernando mostraba, a sus, más o menos,  68, un aspecto vital, jovial y hasta un poco macarra.  Camisa negra, pantalón negro y zapatos negros. Pelo largo, abundante y muy canoso, cara morena y aspecto de salir de una noche de truenos, camas grandes y techos con espejos. "Enrique, hombre, ¿Cómo te va?" - No me dio tiempo a preguntarle el clásico holaquetal-comoestás, me lo contó: "Vivo en el Cabo, en uno de esos chalets que hizo el de ANARA, dejé a mi mujer y ahora comparto cama con una chica que conocí en Tenerife hace ya diez años.  Tuve suerte, Enrique,  gané mucha pasta en unas promociones de viviendas que hice en Puerto Rico, (Las Palmas), en los años buenos del 2000 al 2005. Me retiré a tiempo pero me engolfé demasiado, ya sabes, dinero fácil, dinero que gasta fácil, pero tuve suerte, conocí a Teresa de los Andes, una chilena impresionante,  una chica con clase y nos encamamos. Mi mujer me dejó,  claro, pero me vine aquí para estar cerca de mis hijos y mis nietos. Apenas me hablan pero me dejan ver a los niños y eso me es suficiente."

Al rato apareció la tal Teresa de Los Andes, que sin ser una niña,  era una madura y elegante morenaza de las que no puedes apartarle la vista fácilmente y, además,  era, extrañamente,  discreta -  "Qué lindo es verles conversar como viejos amigos. A Fernando le hace mucha falta tener amigos" - Y los dos, cogidos de la mano, me han dejado allí,  mirándoles mientras se alejaban y yo, aunque no tenga dudas sobre ello, me quedé haciéndome una de esas preguntas que, últimamente, siempre me hago: "¿Será tan necesario y difícil, ser feliz que hasta queremos creernos que lo somos?

Enviado de Samsung Mobile Note III

1 comentario:

  1. Si al tipo le vale es suficiente,,,,,,,,lo malo es que lo recuerdos y los remordimientos van y bien de manera insitente a la par que contundente.

    ResponderEliminar