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viernes, 29 de julio de 2016

El vértigo, la realidad y otras cosas de mal ver



29 julio 2016

No sé si era lógico, ni posible, ni indispensable, pero me fui al Ateneo, al escenario de esas deseadas cafetulias de la madrugada.

Pasados los primeros momentos del "Holaquetalcomoestás" y lo gracioso que fue para mis veteranos amigos lo del cura-Párroco  de la noche que ya contó a todos que no estoy muerto, me fijé, entonces, que en la mesa del fondo, bajo el televisor, estaba la Loli consolando a Leonor. Me acerqué a la mesa donde estaban ambas - una vez pude deshacerme de las palmadas en la espalda de mis queridos amigos de veteranía - y pregunté  ... ¿¿??. La Loli se levantó y, separándome de la mesa, me dice en voz baja: "Está muy mal, Enrique, su hija le ha dicho que no puede estar pendiente de ella y le ha propuesto que ingrese en una Residencia de ancianos. Que ella, su hija, tiene derecho a la vida y que así ella, Leonor, estará más cuidada. Claro que lo que la ha matado es que su hija, de paso, le ha pedido que venda su casa de la Playa y que la del barrio de Salamanca, en Madrid, se la ponga en usufructo de por vida a su favor, al de la hija, pues le ha salido, a la hija, un trabajo en un despacho de abogados en la capital del reino y que entre el dinero que saque de la venta del piso de la Playa, el de Leonor, y algún ahorrillo que tiene su nuevo novio en Bankia pueden remodelar el piso a su gusto h dejarlo acorde a los tiempos y amigos que tienen en sus relaciones sociales.  También le ha dicho que no debe preocuparse de nada pues ya ha hablado con la Residencia de Ancianos de La Playa  y que con lo que ella cobra de pensión, si no tiene extras, le cubre el coste de su estancia. Asimismo le ha dicho, para rematarla, que si necesita algo ella estará a dos horas de AVE para ir a verla cualquier puente.¿Cómo va a estar, Enrique?"

Me senté  ... estuve un buen rato oyendo a unos y a otros, pero no podía dejar de pensar en Leonor, en su hija y en su futuro inmediato. Cerré los ojos, creí estarme abrazando, besando mi suerte y sin embargo sentía un enorme vértigo  ... ¿Por qué?



enriquetarragófreixes  





2 comentarios:

  1. Es terrible que haya hijos así de egoístas. Que no venda la casa, que no le ponga la otra en usufructo, vamos, yo si se pudiera la desheredaba. Una señora con tanto patrimonio seguro que se puede permitir a una mujer que la cuide en su propia casa y evitar el horror de una residencia.
    Besos, Enrique.

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    1. Muy desagradable ese sentir, querida Celia, y sobre todo viendo a Leonor.
      Vértigo, miedo ... tristeza.
      Un abrazo muy fuerte, amiga.

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