sábado, 20 de enero de 2018

El Dragón del lago, el destino imposible, la Honjo Masamume y el izado de persiana de mi vecina


Fotografía de David Seymour


20 enero 2018

El sueño parecía imposible pero, también, imparable. Yo corría saltando charcos, brasas humeantes, pozos repletos de víboras malignas y hasta fui capaz de deslizarme como un velero por encima de un gran lago del que surgió un enorme dragón que con voz carraspeante sugería muertes indignas y horrendos calvarios repletos de múltiples cámaras del horror: 

"No escaparás, Enrique, nunca serás tan rápido como ella, jamás podrás luchar contra tu propio destino, no te empecines en perdurar por encima de los tiempos del nunca jamás, no, debes resignarte, nadie escapa de ella...". 

De pronto recordé que llevaba en mi cintura la espada que en otro sueño me regaló Masamume, la famosa Honjo Masamume, la desenvainé y de un certero golpe cercené su cabeza y el enorme y vociferante dragón cayó en la inmensa llanura del lago y en la inmensa profundidad de sus aguas, sin apenas forzar ruido alguno, desapareció de mi vista en un segundo. También desapareció la espada, también despareció el sueño al notar un enorme, prolongado y molesto estruendo, que supuso oír como mi querida vecina levantaba la persiana de su dormitorio como si se tratara de  izar la bandera nacional, (toque de corneta incluido - "¡¡¡ Niñas, que ya son las siete !!!"), en una de esas inolvidables madrugadas en el Campamento de Castillejos donde me formé como brillante y joven Alférez de Complemento a la temprana edad de veinte añitos.

Se acabó el sueño, se alzó la vida ... y mi vecina también, la cual, con un empeño y puntualidad teutónica,  a su especial manera, nos lo quiso hacer saber. 

Ah, por si acaso no fuera que ... miré bajo la cama por si el dragón estaba allí y no, no había señal alguna de dragón, ni de espadas, ni de víboras venenosas ... menos mal que pude despertar a tiempo, pero se me quedó algo que el sueño no me podrá arrebatar jamás, ir adquiriendo la sabiduría de un buen "buff" inglés.



 


6 comentarios:

  1. Divino!!!!!!!!!!!!!!...Me asombras a diario!!!!!!!!!!!!!!
    Saliste dejando tu caparazón colgada en algún barrio
    debajo de un farol que no alumbraba....
    mil besos va rapido casi volando Al ras del suelo llegan para que los puedas tocar...

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    1. Un abrazo, Mucha ... he notado ese calor que lanzaste desde el tuyo.
      Feliz Domingo

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  2. Esos dragones que acechan donde menos te los esperas y esos libros en donde cambia la página por donde ibas leyendo la noche anterior dejados caer en la cama de al lado son parte de la vida también. No deseados, pero vida mientras sigamos oyendo levantarse por la mañana la persiana de la vecina de al lado. Describes como nadie. Un abrazo y buenas noches ya.

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    1. Gracias amiga Paz, lo cierto es que lo cuento como lo veo pues en sueños mi cámara no hace fotos ... una pena.
      Un abrazo, amiga, y feliz noche

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  3. Valorando la poética de tu texto, que retrata bien ese mundo onírico tan inquietante y turbador, que todos hemos vivido alguna vez, me permito ir a la anécdota. Y es que me ha hecho mucha gracia lo del "persianazo" de la vecina que te sacó del sueño...
    Y es que todos tenemos alguna o alguno que es capaz de llevarnos al sobresalto aún cuando estemos despiertos. Esos airosos taconeos, arrastrar de sillas, portazos, voces altas. Pero, sabes, algunas veces hasta te hacen "compañia" cuando estás demasiado tiempo sola.
    Un saludo

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    1. Cuanta razón tienes, Tia Conchi. La soledad es la peor de las enfermedades de la especie humana.
      Un abrazo de miércoles

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