a:hover { text-decoration: underline;

sábado, 8 de abril de 2017

Aceptar que se ha perdido y no deprimirse por ello


Fotografía de Jeanloup Sieff


08 abril 2017

Hace unos días un buen amigo, de esos que sabes que están entre los que se pueden contar con los dedos de una mano, me regaló un libro. Léelo - me dijo - te va a gustar.

Leí el libro y cuando apenas iba por el primer capítulo empecé a entender que era un libro de ayuda. Su título, ya de por sí, decía mucho aunque no sé si tanto: "Toma un café contigo mismo". El libro lanza muchos mensajes para quien esté descarriado, perdido y hasta dominado en y por el mundo que le rodea, esperando que una legión de Troyanos aparezcan detrás de cualquier puerta. Dejo, a continuación, algunos pasajes escogidos del mismo libro y que me llamaron la atención cual si fuera un bono para veinte entradas de cine con palomitas y cola incluídas:


A continuación le daré algunas pautas para que usted se identifique o no con esto de sentirse víctima. Veamos, por ejemplo, como se maneja habitualmente:
  • En su trabajo
  • En su relación con el mundo exterior, con sus amigos.
  • En el ámbito familiar 

Si tuviera que puntuar respecto a esta habilidad, diría que es: 
  • Aceptable
  • No tan aceptable
  • Deficitaria
  • Nunca pude tomar decisiones

Aceptar que se ha perdido y no deprimirse por ello, levantarse con rapidez después de la caída y concentrar los esfuerzos en recuperarse, son actitudes que diferencian a los ganadores de los perdedores.

Bien, una vez leído el libro, descubro que sus mensajes y su llamada a la lucha, poco o nada,  tendría que ver conmigo, ahora. Muchas de las propuestas que hace el libro están fuera de mi alcance dada mi situación de gran amante de la carnitina, de la atorvastatina, del Olmesartán medoxomilo/Amlodipino o de la aspirina infantil, pues me parecen, sin menospreciar en absoluto su contenido, grandes obviedades. No obstante, tras su lectura, empezó a preocuparme que mi amigo creyera que era un libro necesario para mi, pero transcurridos algunos días, mi pensamiento va en la dirección contraria. El caballo blanco de Santiago era bello y blanco para quien lo contó, pero no era ni blanco, ni bello para quien nunca necesitó creérselo para seguir siendo creyente.

Un libro muy recomendable para quien tenga problemas con su autoestima, con falta de capacidad para reaccionar ante los problemas y para quien crea que la vida es otra cosa de final distinto al de las películas en las que al final todo saldrá bien y sino sale bien es que no es el final. Bueno, eso, (leerse el libro), o irse de copas con mi cura favorito. Eso, (irse de parranda con el Párroco), las copas y sus consejos  a media noche, son una bomba energética para la moral de cualquiera.

Bromas aparte, un libro muy recomendable:











La perfección es una pulida colección de errores.


4 comentarios:

  1. Agradecer que un amigo se acuerde de nosotros es un consuelo, pero creo que en este caso con un matiz, según mi opinión; ese amigo no te conoce bien porque de lo contrario no te lo sugeriría. Y no es por la soberbia de decirle…”no lo necesito” aunque sea sin palabras. La autoayuda tuya nace de tu forma de ser, de tus principios y no del libro aunque puede que también, seamos humildes. Todos necesitamos ese empujón aunque sea leve que nos ayude a soportar aquello que no podemos cambiar. Feliz sábado.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Tienes razón, Maria Paz, al principio y al final de tu sensato comentario. Gracias oor ello ... y feliz noche

      Eliminar
  2. En su día leí muchos libros de autoayuda, ahora ya no, me ayudo yo sola. Lo que hacen es ayudarte mientras los lees, te dan esperanza, el trabajo está en el interior de uno.
    En todo caso, conociéndote a través de tus escritos, tan positivos, creo que te vales y te sobras. A mí me ayuda leerte a ti :)
    Besos y feliz domingo, Enrique.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Estoy de acuerdo contigo amiga Celia ... se me ocurre que, como tú, mi tiempo ya pasó, aunque no me molesta leer ese tipo de libros.
      Feliz noche

      Eliminar