sábado, 26 de mayo de 2018

Rumba Tres, The Kinks, Teen Tops, los Sirex y otros más, jo, que noche.

26 mayo 2018


Yo, que, entre otros, era de The Kinks, Los Sirex y Teen Tops, anoche, tras la inevitable y siempre revitalizante conferencia de los viernes la nuit,  me vi superado por las nostalgias a la hora mas ociosa y golfa de la cita. ¿Pero, Enrique, como te puede gustar esto? y esto, era un mix de Rumba Tres que junto a la alegría de la noche me emborrachó de nostalgia sobre perversas noches de marcha latina. “Ay, quien te ha visto y quien te ve, Enrique”, es lo que tienes que oír cuando esto sucede y la noche se va convirtiendo en toledana, pero no importa, no me arrepiento, ahora me gusta hasta el Raphael, que ya es decir. Si alguno de mis compañeros de marcha discotequera juvenil en los 60, en la Plaza Sanllehy, en la sala Stereo o en el San Carlos Club, jo, si me vieran ahora quizás dejarían de recordarme y/o de hablarme nunca jamás, pero nada importa, me lo pasé pipa. Os la dejo aquí para que veáis que la tentación es grande, ya veréis.









viernes, 25 de mayo de 2018

Muy preocupante es que lo importante vaya por detrás de los Políticos y su Política

Captura
25 mayo 2018
En el ABC digital de hoy se refleja con claridad nuestra propia decadencia manifestándose en cuales son nuestras preferencia  a la hora de valorar que noticias son las más importantes. Veréis en el cuadro de arriba que cualquier noticia sobre la fanatizada actitud de los Políticos intolerantes por un lado, y la escasa o nulamente dialogante de otros, ocupan los tres primeros lugares del ranking de hoy por encima de la cuarta, lo cual, con todos mis respetos a quien no opine lo mismo, muestra en que bajeza nos movemos a la hora de valorar lo importante y a que estado de decrepitud moral, social e intelectual nos han llevado todos estos mediocres de la Política que rigen nuestros destinos
No sé si viene a cuento aquí y ahora, pero esta forma de ver nuestras propias e intangibles entrañas que hoy me ha venido al teclado, me ha hecho recordar  la letra de una canción de Pablo Milanés que decía algo así:
Dónde estarán los amigos de ayer 
La novia fiel que siempre dije amar
Dónde andarán mi casa y su lugar 
Mi carro de jugar, mi calle de correr
Dónde andarán la prima que me amó 
El rincón que escondió, mis secretos de ayer
Cuánto gané, cuánto perdí 
Cuánto de niño pedí 
Cuánto de grande logré 
Qué es lo que me ha hecho feliz 
Qué cosa me ha de doler
Si era vivir la infancia 
Con el ansia de todo saber 
Pues el saberlo todo y con nostalgia 
Ver lo que se fue

Los perros abren los ojos a los 15 días, pero los gilipollas nunca


Posan desnudos para Tunick-EFE  01-03-2010-Ópera de Sidney

25 mayo 2018

Mi amigo Enrique, el asturiano era una de esas personas que todos debiéramos tener entre los del grupo de inolvidables. Astuto, sabio, gran empresario profesional y una gran persona. Siempre nos gustó escucharlo y, aún más,  entender sus sabias y ácidas moralejas. Hace ya unos años me mandó un cuento que, por muy leído que, ya, lo haya sido para mi, me ha hecho reflexionar sobre lo que pasa en este país cada cuatro años.
CUENTO DE ENRIQUE EL ASTURIANO:
Una pareja estaba jugando al golf en un campo muy distinguido, rodeado de bellísimas mansiones. En el tercer golpe, el marido le dice a la mujer:
  • Querida, ten cuidado al pegarle a la pelota, no sea que la mandes a una de esas casas y rompas un vidrio. Va a costar una fortuna repararlo.

No alcanzó a terminar la frase cuando ella da un golpe y la pelota se va directamente contra la ventana de la mejor casa. El le reprocha:

  • Te dije que tuvieras cuidado. ¿Y ahora qué vamos a hacer?

Ya más tranquilo el marido le dice:
  • Vamos a pedir disculpas y ver cuánto nos va a costar el arreglo.
Van hasta la casa, golpean y desde dentro una voz responde:
  • Pueden entrar, la puerta está sin llave.
Abren la puerta y ven todo el vidrio disperso por el piso, una botella rota cerca de la mesa y a un hombre con aspecto distinguido sentado en un sillón que les dice:
  • ¿Ustedes son los que rompieron la ventana?
Sí... - responde el marido con timidez - y lo sentimos mucho. Queremos pagar el daño.
De ninguna manera soy yo el que debe de agradecerles. Soy un genio que estuvo preso en esa botella durante miles de años. Ustedes me liberaron. Por eso puedo concederles tres deseos: Le doy uno a cada uno y me guardo el tercero para mí.
¡Que bien dice el marido!, Yo quiero un millón de dólares cada año, durante el resto de mí vida.
No hay problema. Es lo menos que puedo hacer por mí libertador.
Yo quiero una casa en cada país del mundo - agrega ella.
Tú deseo está realizado.
¿Y cual es tú deseo, Genio? - Pregunta intrigado el marido.
Se toma unos segundos y dice el genio:
  • Desde que quedé preso en esa botella, hace miles de años, no tuve oportunidad de tener sexo. Mí deseo es acostarme con tu mujer porque siempre soñé hacerlo con la primera mujer que viera.
Bueno querida, nos ganamos un montón de dinero y todas esas casas. No se que piensas tú, pero es una sola vez. Creo que no está pidiendo mucho.
La mujer asiente entusiasmada... - El tipo no está tan mal, pensó -
El genio la lleva a un cuarto y pasa alrededor de tres horas con ella dándole con todo.
Al finalizar, mientras se visten, el genio la mira y le pregunta:
  • Dime tengo curiosidad: ¿Cuántos años tiene tu marido?
  • Treinta y cinco - Responde ella.
  • ¿Tan mayor y todavía cree en genios?


Moraleja:
'Los perros abren los ojos a los 15 días, pero los gilipollas nunca'·

jueves, 24 de mayo de 2018

Ahora les toca a los jóvenes decidir sobre que futuro quieren


Fotografía:  Jeanne Moreau - La noche

24 mayo 2018

Le contaba el viernes la nuit de mis "despeporres" a una de mis mejores amigas que...

"El mundo de la política ya no está en mis deseos de lectura, querida amiga, me empiezan a preocupar poco, (cada vez menos), las cosas terrenales y especialmente las que muestran de modo flagrante la versión más cruel de la estupidez humana que, por cierto, cuando te haces mayor, la ves con mayor claridad.

Conniventes actitudes del poder, infidelidades, corrupción política y empresarial, ausencia de altruismo y otras mil cosas más que demuestran que nuestra civilización está en crisis y nos arrastra a todos a la condena moral y social de la especie.

Fíjate que los tres pilares de nuestra civilización actual, que son: Familia, Contrato y Religión, dime donde queda cada una, hoy.

Por eso y por muchas cosas más, lo que hagan todos esos payasos de la demagogia que han arruinado esos valores que tanto nos costó recuperar a los que nacimos en los cuarenta hasta llegar hasta aquí, me importa una m... perdón, un bledo. Yo, nosotros, ya cumplimos, ahora les toca a ellos, a los jóvenes, decidir sobre que futuro quieren."

miércoles, 23 de mayo de 2018

Yo por mis ahorros mato, el corralito, los cristianos Gays y flipar en colores




23 mayo 2018

- Miras a los ojos a tu interlocutor y te das cuenta que, como todo aquél que tiene más de sesenta y tantos, que el miedo a que sus ahorros se vayan a tpc, (tierras poco conocidas), es más que una preocupación. 

- Lo cierto es que esta mañana en un alarde de simpatía y de cierta irresponsabilidad, una joven asesora de un banco vecino y amigo, nos decía ante una satírica e involuntaria pregunta mía de “si había dinero en el banco”: “No, no hay, ya estamos aplicando lo del corralito”. 

- Aunque nadie cercano se haya puesto a reír, precisamente, de la guasa de la linda bancaria y mientras yo me partía, cínicamente,  la parte mas inferior de la espalda, una vieja clienta que estaba allí sentada, frente a uno de los asesores, al oír la guasa de la joven asesora, se le ha tenido que dar agua tras un conato de desmayo. 

- El miedo ha cundido como gasolina incendiariaria por la sala de espera. De nada ha servido que nuestra joven y guapa asesora les mostrara a todos un viejo artículo que ella había presentado a su Tesis de el ´Corralito´ del dinero en España: ¿es probable?, el cual, por cierto, no sé si es muy bueno leerlo, pues la cosa entre los ahorradores está a flor de piel, y por eso están las baldosas de las casas de los ahorradores llenas de billetes pequeños pues todos recuerdan esa amenza de la bancaria de hace ya tiempo: “Escuchad, muchachos del Preu, los billetes de 500 los tienen contados y con un chip de seguimiento encima

- Aprovechando la euforia subversiva del momento, mi elegante sesentona y compañera de sala de espera bancaria de hoy, se arranca con gracia y nos dice: "... y eso es así por mucho que diga el Ministro que no pasa nada y yo, como la señora que ayer pilló por las solapas virtuales al Montoro, le digo a todo el que me lo quite lo mismo que le dijo ella al ministro: “Yo por mis ahorros mato”". (Y todos recordamos los casos de las preferentes de la CAM y del Banco POPULAR)

- Mientras tanto, un joven compañero matutino bancario de hoy, (que permanecía inmutable ante los sucesos del desmayo y bromas cáusticas sobre el Corralito), enganchado a su iPhone como cola al gato, y una vez preguntado sobre que opinaba respecto del asunto guasón lanzado por la guapísima asesora, conseguimos que levantara la vista de su iPhone, nos mirara con sorpresa del que acaban de despertar de un mundo lejano y nos suelta un discurso al estilo ejecutivo multimedia de hoy, en un inesperado e involuntario intento de quitar hierro a la situación, y dice: “Joé tía, mira, yo flipo en colores, he conseguido buscando y buscando en google un viejo tema para mi tesis que se van a cagar los del tribunal; Una web de “cristianos gays” utiliza temas de arte sacro para hacer proselitismo homosexual… y la Iglesia calla”.

- Ante todo lo que veo cada día, amigos míos, yo flipo y si no sabéis lo que quiere decir, poneros al día cuanto antes, dejar lo del progre-guateque como película bandera y lanzaros al futuro, eso, lo de flipar en colores,  es lo que se traslada en los ambientes, comportamiento, objetivos y lenguaje de una creciente parte de las generaciones futuras. Esperemos, como salvación el mundo futuro y de las generaciones venideras, que la esterilidad, en algunos casos, no sea, siempre, un mal.




martes, 22 de mayo de 2018

La Estupidez del Bipedista pensante


Fotografía de Sergio Larrain

22 mayo 2018

Cinco días sin salir a mis cafetulias es algo para morirse.

No poder salir a tomar café porque el esqueleto esté en el dique seco, es un castigo que solo merecen aquellos que hagan cosas muy malas o se dediquen de lleno a la política, que puede ser lo mismo.

Sentarse en las mesas del copeo de las largas noches tertulianas de los viernes es algo tan vital y necesario como leer un periódico, comerse un arroz en Casa Pepe o morirse mirando al mar. Ves como pasa la vida, especialmente la de los demás a tu alrededor y solo puedes asombrarte al observar, casi continuamente, que la estupidez humana es algo innato en la especie bipedista pensante.

Ves, en esas largas noches de charla al ritmo colabacardiano que convenga, muchas y muchas de las cosas que  hacen a la hora de agudizar y extremar las emociones, los que tienen que buscar, necesariamente, alguna relación humana que les permita levantarse al día siguiente con la sensación de que le han ganado la batalla a la vida. Tampoco son todos los que la buscan de modo desesperado, pues hay tres grupos para ello:
  1. Los que tienen pareja
  2. Los que tienen pareja, pero la dejan en el estanque y solo buscan agudizar, afilar  y probar sus infieles artes de pesca
  3. Los que ni una cosa ni otra y además la que tenían ya la han perdido de forma estúpida, seguramente, pues si no fuera así ya no andarían por allí.
Los primeros nunca son noticia, aunque sean la mayoría, de los segundos, hay tantos, que no conviene descubrirlos ahora, pero los que dan pena, o risa, son los terceros. Vaso tubo en mano, mirada desperdigada y conversación pegajosa y edulcorada en exceso dependiendo de la edad, a mas edad mas dulce, y eso sí, aire de suficiencia y de felicidad parecida a la que llevan siempre todos los Jefes y Directores cuando le hablan a los clientes delante tuyo. Son los que más hablan, saben de todo o lo intentan hacer ver, y si en la mesa hay algún divorciado/a, entonces la cosa se pone de un estúpido solo superable por alguna selecta tertulia televisiva de lo social o de lo rosa.

La estupidez se eleva a la máxima potencia cuando ves que ellos, (los del grupo 3), se esmeran en lo de quedar bien con el pago de las copas, de las entradas, de llevarte a casa y hasta de dar estúpidas propinas a cualquiera que se acerca por la mesa aunque sea para traer hielo o a preguntar por el “nosequé” de siempre. Son buena gente, son gente que tienen roto el libro de familia por la primera página, pero son buena gente, intentan serlo y hasta, a veces, lo consiguen. Se creen recuperar la página perdida pero no es cierto, solo han puesto un parche en la agenda de su desdicha y que al mínimo abrir y cerrar se vuelve a romper sin llegar a guardarlo.

La estupidez la veo donde nunca he entendido, ni entenderé, que esa sea la forma obligatoria de consumir una vida cuando la soledad bien compartida no es motivo para desperdiciarla en banalidades estúpidas o en copeos sensoriales de aproximación festera sin sentido alguno. El logro sexista, o de un momento de sexo,  solo conduce a alimentar aún mas la ausencia de comunicación interpersonal que tanto abunda en esa especie perdida y que tanto encuentro en las noches de mis tertulias.

A uno de mis amigos, al que contaba esta historia la semana pasada, me vio escribiendo este inacabado post, lo leyó, me miró a los ojos y me dijo:
“¿Pero que coño estás contando, Enrique? – Despierta, eso no es así, nosotros vivimos de PM, no tenemos que aguantar a nadie, ni nadie nos chupa la sangre, cuando mis hijos quieren algo, ahí estoy yo para ayudar, pero a mi nadie me ata, ni me atará nunca más – No somos los pobrecitos desgraciados esos que pintas, ni los que pagamos las copas por que sí, nada de eso, nosotros tenemos nuestros métodos para calentar nuestras largas noches de soledad, unos y otras, y a ninguno se nos ocurre preguntaros por la cara de estúpidos que hacéis los muy enamorados de toda la vida – Déjanos en paz, somos gente del montón, sí, pero somos felices y, además, no tenemos que demostrárselo nunca a nadie, o sea que de todo lo que cuentas no te creas nada, y no sufras hombre, que estamos muy bien así, sin nadie que nos diga todo lo que tenemos que hacer cada cinco minutos, vive la vida y deja a la gente en paz, hombre de Dios”
Ante tal bronca, pensé que nunca escribiría este post, pero al final, al leer hoy un viejo artículo sobre el Paga Fantas, me he decidido a colgarlo.