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jueves, 17 de enero de 2013

Priapismo letal y la crizi inmobiliaria de algunos

 

Lo de menos, pero …………, menudo potaje que dan aquí

 

17 enero 2013       16 enero 2009

He comido hoy con un buen par de amigos, del sector del mahón y la tochana, y lo de menos será decir que he/hemos comido un potaje de los que se acaban las palabras, (Emilio Moro y mancha en la camisa incluida, como es habitual). Hemos trasteado palabras recordando felices sucesos, alguna concesión al quehacer educativo familiar y lo peor pasa cuando, hablando del futuro profesional y empresarial del sector inmobiliario, resulta que no tenemos NPI de que es lo que viene ni porqué estamos así y aquí, o aquí y así.

– Yo creo que en dos años …… - ¿No serán seis? Decía yo – Es que si los bancos no abren la caja ….. – Pero, ¿hay compradores?, insisto yo – Si, si – ¿Dónde? – Funcionarios y otros bultos de renta segura – ¿y del suelo qué? – El suelo se vende a inversores – No lo entiendo; si a partir de 150.000 € se resiste la venta y las VPO/VPP están a 200.000 €, ¿no se de que hablamos? – ¿? – Yo sigo creyendo que ni hay compradores, ni hay créditos, ni hay precios asequibles a las posibilidades de los compradores.

Ya veis, NPI, y así somos, nos lo contamos para animarnos, para autoconvencernos de que todavía sabemos lo que hacemos y que no “somos hojas que del árbol caen y juguetes del viento son”, como diría mi amigo Carlos el de Arenys. Pensamos que somos imprescindibles y que nuestra ciencia es ley, cuando solo es fe. Descubrimos, siempre en silencio, que al final solo somos gente de labor, entusiastas de los nuestro, pero hojas que del árbol caen, al fin y al cabo. Por eso hoy me he acordado de la palabrita que da título a esta pesada entrada: PRIAPISMO, en homenaje a esos cultos “divinos” que hasta aquí nos arrastraron con su sabiduría y gran capacidad de recogida.

Así nos han dejado

 

A ver si lo pilláis:


A un buen amigo que le llamaban el potente, (las volvía locas, “sic”), con los años hubo que operarlo de, y en, urgencias pues lo que le pasaba es que tenía priapismo. Nunca me imaginé que este “palabro” acabara convirtiéndose en parte de mi habitual vocabulario al usarlo, en sentido figurado, en alusión a otros que disparaban las mismas salvas en el mundo empresarial. La diferencia es que todos ellos, o muchos de ellos, (los de ahora), a diferencia de los de antes, se han hecho con algún camión repleto de los de 500 con los beneficios del ladrillo de la década 97/07.

Ellos no generaron riqueza alguna, o muy poca, pero especularon muy bien y mucho, y, en eso, fueron los mejores. Los beneficios se fueron, Dios sabe donde, (Dios y ellos, claro), pero ahora esos dineros huidos no están para suturar lo que viene, solo hay tremendas pérdidas para sus representadas, y paro y miseria para todos aquellos peones que fueron sus válidos en la más feroz batalla de la especulación inmobiliaria de la historia de España.

Pero ellos en su retiro se ríen del mundo y de nosotros, claro. Por eso yo sigo pensando cuanto me queda y si llegaré, y ellos están “penzando” en que hacer hasta que llegue el próximo “azcenso” y el fin de la “crizi”, para que puedan desarrollar nuevamente, con el dinero prestado, esa voraz sabiduría que, al final, todos como verdaderos gilipuertas creemos que tienen. Así nos va.

Hay quien dice que puedo/podemos dormir tranquilos, el boom inmobiliario del 97/07 nunca volverá y ellos tampoco, pero yo no estoy tan seguro, son como la mala hierba, siempre se reproducen y, ah, dicen que se arruinan, si, pero el estatus nunca lo pierden. Ojalá ese quien tenga razón. Esta noche rezaré por ello, porque no vuelvan.

 

¡¡¡ Chicos de los 70 y 80:  ¿Cuándo llegáis? ¿Donde estáis? !!!

 

El Periódico de Enrique

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