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viernes, 8 de abril de 2016

La muchachada protestataria y Emiliano Zapata

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Imagen: Julia Lillard

8 abril 2016

Camino del Ateneo escucho a mi veterano vecino de mesa en “De Caramelo”, (que, por cierto, tienen un café X), y que es profe en el instituto cercano, que el nuevo mensaje de la muchachada protestaria se centra en cuatro importantes reivindicaciones: “Sueldo de 1.500 € para empleo juvenil en prácticas”, “Becas y libros gratis para todos“, “Hipotecas sin interés y a 30 años para jóvenes” y “Erasmus para todo el que lo pida”. Perplejos quedaron, todos los de la cafetulia, pero sale el Profe Jubilado, que está al otro lado de mi oreja mala, para dar luz al asunto: Creo que se han perdido dos clases de Economía, una de Planificación y premio al esfuerzo, otra de “Mil razones para callarse” y la de “¿Donde te enseñaron que las cosas se consiguen sin esfuerzo?” – Pero, rápidamente, el Abogado de Agost, que parecía no estar, le replica; “Va, déjalos, son jóvenes, creen que la vida se lo debe todo, ¿Tú no pensabas igual cuando estábamos en Pedralbes en el 68?” ……. Y yo, sin poderlo evitar me he metido en mi urna y me he pasado la peli de mi vida por el lienzo de mis recuerdos para asegurar mis raíces y no, no hay posibilidad de error, lo mío, lo nuestro, no fue así. Tengo la impresión que en algún momento a la hora de crear y aplicar las nuevas maneras de educar, alguien arrancó las primeras páginas, y ellos, mis nuevos y queridos jóvenes de hoy, se perdieron esas lecciones magistrales que a nosotros nos resultaron tan imprescindibles … y tan duras de entender, entonces.

Chicos, me voy, me espera un duro día de cotilleo, paraguas, comida con amig@s, conferencia, cena, copeo y duro escenario de baile nocturno, la vida es así, hay que afrontarla como viene. Nos vemos, me voy a buscar el ideario de Emiliano Zapata entre mis apuntes para que me cuente sus ideales, los que le impulsaron a salir a por la revolución, por la suya … y aprendo algo.








6 comentarios:

  1. Tengo que admitir que las reclamaciones me parecen muy utópicas... ojalá se pudiera conceder eso y mucho más, claro, pero como a mí nadie me regaló nada entiendo que va a ser así para el resto. ¿Erasmus para todos? ¿Becas para gente en prácticas que cobre más que yo mismo como profesional ya ubicado?

    Aunque... ¿sabes una cosa? Yo nunca he creído que la vida me debiera todo, pero si que he creído que la vida esta ahí para que yo coja todo lo que quiera de ella. Y poco a poco voy viviendo con esa filosofía, pero muy tranquilamente.

    ¡Suerte con tu día líado!

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    1. Gracias, Holden, disculpa mi retraso en acudir al escenario de este patio, pero esta vida tan especial que aprendimos a vivir algo tarde no me deja muchos huecos literarios.
      Tu comentario es tremendamente positivo, amigo Holden, especialmente el segundo párrafo y por muy contradictorio que parezca con lo que trasladas en el primero, te doy la razón ... nada quiero que me regalen o no me haya ganado pues nadie lo hará por mi y hacia ... pero me tomo la vida a sorbos mientras se deje y me deje ... vivir lo primero.
      Un abrazo, amigo.

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  2. Vaya tela, ya se caerá del guindo la niña, qué morro.
    Pásalo bien, Enrique.
    Besos

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    1. Cierto, Celia, pero lo que nos traslada el veterano profesor no es un caso aislado y eso, desgraciadamente, pudiera ser una importante rémora en y para el futuro de los que empiezan.
      Un abrazo, amiga

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  3. Hola,

    recién acabo de aterrizar en tu blog y leí este post.

    Me gusta como escribes, me he sentido feliz leyéndote.

    La juventud es osada, inexperta y mal informada ¿qué se puede esperar? Lo peor es cuando la adultez es igual que la juventud.

    En fin, cada uno que haga lo que cree que debe hacer. El sabio tiempo pone a todos en su lugar.

    Espero que hayas disfrutado tu día, que suena más bien a rock duro.

    Saludos.

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    1. Disculpa mi retraso Tania pero ... en fin, mil disculpas. Mis días son como una bendición, un regalo, el verbo ser y estar, en mi caso, coinciden cuando hablo de felicidad aunque a veces trate de desahogarme entre las letras de lo que escribo ... "sangre en el papel". La vida es bella, ese es el mensaje final, tania.
      Ah, el rock me encanta y el duro aún más.
      Feliz tarde

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