11 febrero 2011
Un buen y joven amigo me pide, hoy, opinión sobre determinado proyecto empresario-profesional, que acaba de preparar, sobre determinado servicio necesario para las utilidades del día a día del mundo de la Promoción Inmobiliaria. El trabajo que propone gestionar, que no es más que una pequeña, aunque importante, tarea de las mil que se amontonan en el mundo de la gestión del Promotor Inmobiliario, es, hoy por hoy, de escaso interés inminente, pues el mundo inmobiliario está, hoy, mas por deshacerse de todos los productos que aún tienen en su baúl de la esperanzas de venta perdidas, que por la de andar mejorando su capacidad para gestionar nuevos productos.
Crear un Software que no se pueda aplicar hasta dentro de dos años, con suerte, me parece una temible pérdida de tiempo y mucho mas cuando mi joven amigo, que no es más que uno de los excedentarios profesionales del mundo inmobiliario actual, pero que ya ha adquirido una enorme experiencia en los anteriores quince, tiene una enorme formación al respecto de la gestión integral dentro de la especialidad de esa gestión de la promoción inmobiliaria. Sabe mucho y apunta, tan solo, a resolver asuntos menores y futuros. “Amigo, con lo que tú vales, ¿por qué apuntas tan bajo?, vende también el servicio de ponerlo en práctica”, ese ha sido mi consejo.
Adentrarse en las soluciones a los problemas actuales del mundo del ladrillo, es la base de cualquier emprendedor que se precie de querer serlo, pero tan malo es apuntar bajo que en mala dirección, teniendo formación y experiencia, no se debe tener miedo a ningún proyecto que suponga la creación de nuevos servicios que liberen al sector de las rígidas estructuras de coste fijo a las que se ha sometido voluntariamente en estos últimos decenios de noble clima empresarial del Promotor Inmobiliario, ahora es la hora de crear unidades productivas de servicio que se ciñan, exclusivamente, a los resultados y que valoren su labor en base a criterios de eficacia. Quien apunte en esa dirección acertará. No se trata de inventar sistemas, se trata de vender el servicio. Vender solo la aplicación es un error. Recuerdo, ahora, a mi amigo Florentino Regalado, (CYPE), cuando hace ya mas de treinta años me decía: “Enrique, yo no vendo un programa de cálculo de estructuras, qué también, yo te vendo el cálculo de la estructura”, ese sigue siendo el camino.
Feliz noche del viernes y … no os paséis. Sed como sois, sin herir a nadie y no os lo toméis en serio todo, eso dejadlo para el lunes a las ocho, si alguien os habla de lo que ha escrito hoy Marc Vidal mandarlo a paseo, hoy hablad de las cosas que nunca se hablan … del amor, de la vida, de las relaciones humanas, de lo que se quiere, de anhelos, de proyectos … hablad de todo menos de lo que se habla siempre. Habladme como si nunca me hubieseis conocido, por favor.

Te hice caso sin leerte, y realmente para mi ayer fui un dia feliz.
ResponderEliminarNo dejes de recordarnos ciertas cuestiones NUNCA, pero como el consejo de tu viejo amigo no sólo los des (consejos) sino aplícatelo a ti mismo.(disfruta, hazte y haz feliz, vive y da vida,,,,,)
P.D. Se que lo haces
Eso intento, argy. Gracias.
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