14 octubre 2011
Y ahora el momento que culmina una tarde de charla, arroçet, nostalgias, ardores verbeneros y de grandes virtudes licoreras 00º. Siempre me hace sentir más, mucho más, inagotable fuente de dolor, de amor incomprendido, de amor, solo amor ... nunca nadie jamás sintió tanto dolor. Pobre Curro, El Palmo, que murió por ese mal bicho, murió de amor, como todos quisiéramos morir.
Una canción para un día de amores … va por ti, amor.
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Enrique, circulamos uno tras otro. Siento mucho lo de tu amigo Curro.
ResponderEliminarUn abrazo.
Si, fue una pena, Antonio, nadie quiso tanto a una mujer como él.
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