07 octubre 2011
Tras una larga charla telefónica con uno de esos amigos lejanos y hablo de distancia, he comprendido muchas cosas, tantas que no se como explicarlas. Alguna gente da la vida por la vida y casi siempre por la de los demás, por eso me cuesta ver que alguien que así lo ha hecho, se quede solo, completamente solo, no lo puedo entender. Sociedad cruel, sí, pero a veces demasiado.
Pensando y recordando la inexplicable soledad de mi amigo, Isabel, una amiga-e, del feis, como diría mi querida Sonia, me ha llevado de viaje …………… y aprovechando que me acompaña mi desconsolada conjuntivitis vírica desde hace dos días, pues igual he soltado alguna lágrima con esta preciosa canción de Sabina. Psssss, no se lo contéis a nadie, no me gusta que se sepa que eso me pasa ………………, alguna vez.
Los besos que perdí, por no saber decir: "te necesito".
Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido, una vez me contó, un amigo común, que la vio donde habita el olvido.
.
.


Sí, Enrique, el olvido habita en nuestra propia soledad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Si, Antonio C, pero mi amigo habita en una soledad que no merece ni es deseada. Una lástima.
ResponderEliminar