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viernes, 2 de mayo de 2014

Agentes exógenos, estado de ánimo y la infidelidad, otra vez

La imagen parece una coña o un error de ubicación,  pero no lo es


02 mayo 2014

La influencia exógena sobre nuestro estado de ánimo es tan evidente que quien quiera decir lo contrario merece ser enviado a galeras o a jugar al fútbol en algún equipo de Mourinho. Juan, a modo de ejemplo, como es del Betis, hoy no ha venido a nuestros cafés de madrugada pues pensará que le hablaremos de la fortuna de anoche del Sevilla cuando ganó el pase a la final de la de Eurocopa-2, en el 95'. Lo peor, y es también un ejemplo y una triste realidad que todos sabemos, es que Juan se levanta muy temprano y sale en dirección a cualquier lugar con tal de no estar en casa. Su María nunca le perdonó una infidelidad en los 80 y él nunca le pidió perdón. 

Dicen, he escrito dicen, que los problemas que no se hablan no se resuelven, se enquistan y nunca, he escrito nunca, se olvidan.


Enviado de Samsung Mobile Note III






4 comentarios:

  1. Las cosas hay que hablarlas, dile a tu amigo que 30años no son nada.

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    1. Se lo diré, otra vez, Tracy. Pero ya no escucha. Su relación está enquistada.

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  2. La situación de Juan no puede deberse a la causa que dices (a esa habrá que sumar... ¡Vaya, usted, a saber!)

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    1. Seguramente, tendrás razón, María Luisa. En esa relación, quizás falle lo principal, aunque esa espina que ella no ha conseguido arrancarse, sea el principio de ello. No sé, cada vez entiendo menos a la gente y eso de aguantar por aguantar o por comodidad, aún lo entiendo menos.

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