a:hover { text-decoration: underline;

martes, 11 de noviembre de 2014

Los pelos del pubis

ΠαÏ-θενώνας,1908
Imagen Fred Boissonnas

11 noviembre 2014

Cuando era niño soñaba con tener, algún día, ya, mi pelo en el pubis, saberme cortar las uñas de la mano derecha y en la quimera, (entonces), de poder estirar la mano para meter mi voto en una urna. Hoy he vivido la mayor sublevación de mis neuronas cuando un querido amante de la unidad de la Spain me ha dicho que va a pintar su trozo de fachada de color verde y que se declara como vivienda independiente para no tener que pedir permiso a la Comunidad de Propietarios,  ni al Ayuntamiento, ni a la Comunidad Autónoma y que solo él manda en él y sus cosas. Con esa declaración, según dice, llevan todo el día abrazados todos los de la familia como si hubieran alcanzado la gloria divina. Creo, sin duda, que ha querido hacer un chiste, (espero), pero creo que ello entraña una forma de ver las cosas como si ya fueran así, y a mi, ante la realidad de sus nefastas ilusiones, me han entrado ganas de volver a mi situación anterior a la del crecimiento del pelo en el pubis, es decir, volver a la inocencia, a la dignidad representativa y a la relación correcta entre inteligencia y necesidad ... a ver si desde ahí podríamos volver a empezar, es más decir, volver al 78.

Enviado de Samsung Mobile Note III





.
 .


No hay comentarios:

Publicar un comentario