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martes, 16 de diciembre de 2014

La dignidad y la vida

Imagen: Kai Zihel

16 diciembre 2014    -    11 julio 2016

Rafa es ese chico de la obra, (de la construcción), que dice amar la obra más que a su propia vida y que la profesión no es sólo el resultado de una formación universitaria. Él se siente albañil hasta la muerte, de los que aún dice eso tan atrevido y nostálgico, de "esa casa la he hecho yo". Hoy, Rafa, sufre una rara enfermedad coronaria, que no sabe definir pero sabe que le hace vivir al borde de la muerte sin que los médicos puedan averiguar por qué. Él  es todo un ejemplo para sus compañeros  de terapia - "Ay, Enrique,  me paso el día animando a los demás  en el Hospital. He aprendido a leer, a escuchar y a escribir. Les enseño el no te rindas, el no desperdicies tu vida quejándote, el quiérete primero a ti y no te drogues, el que la vida no tiene propietario .... Lo peor es cuando me encuentro en la soledad de la larga noche, sin nadie que me pueda aliviar las heridas del alma y sin nadie que pueda responderme al tan temido ... por qué  a mi. Al día siguiente me regenero  cuando veo la luz que aparece tras las rendijas de la persiana, pienso que la vida me regala un día más y eso es todo a lo que puedo aspirar ... Enrique, esa es la actitud, esa es mi vida".

Rafa no lo sabe, pero a mi me es muy útil haberlo conocido. Rafa es viudo desde hace diez años, no tiene hijos, vive de sus pensión de 400 € y en un piso de 2D que compró en los 80 al amparo de la ley de vpo. Rafa, con todo ... es feliz. Todo un ejemplo. La pregunta sería: ¿Sabemos apreciar lo que tenemos? ¿Podríamos vivir con la misma dignidad que lo hace Rafa? – Lo sé, no hay respuesta … no hay respuesta fácil, claro.

Enviado desde mi dispositivo Samsung Note 4



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