a:hover { text-decoration: underline;

martes, 28 de abril de 2015

La Aguirre, el rayado del coche de Juan y … Madeleine y Macario (el de Potes)

Yayoi Kusama una vida de locura
Yayoi Kusama: una vida de locura

28 abril 2015

En las tertulias del día, el sector color anti azul y mata gaviotas, le atiza a la Aguirre, (la otrora ex de casi de todo cargo político y actual candidata a la Alcaldía de Madrid, contra la que no tengo nada en contra … ni a favor), porque dijo ayer que había que retirar de la ciudad de Madrid a todos aquellos indigentes que dormían en portales o en plena calle, asustando con ello al personal vecino y a los turistas. Añadió que esa retirada debía producirse, incluso por cuestión humanitaria, pues esos indigentes no aceptaban ir a los albergues que la Comunidad de Madrid dispone al efecto, detalle, éste último, (el del albergue), que se le ha olvidado a todos los del color de la rosa y especialmente a los medios repugnantemente afines al color, cosa que, habitualmente, sucede en las dos direcciones, como digo y repito, de modo repugnante y, eso sí, también, de modo muy democráticamente manipulador. Por lo visto, todos, políticos, medios de comunicación, empresarios y sindicatos, nos toman por imbéciles y creen que pueden manipularnos a su gusto, claro que vistos los resultados electorales de las últimas décadas se lo tendrán absolutamente creído.

Juan, un compañero de toda la vida captado como amigo en esas inexplicables y largas horas de espera en las salas de espera de nuestros queridos médicos, (de cualquier médico), me llamó esta mañana para contarme que tras mi Bloguería de ayer sobre el asunto de los aparcamientos para minusválidos “¿Tú aparcas tu coche en esas zonas con un carrito azul en el suelo?”, se envalentonó y llamó a la Policía Municipal para que retiraran dos coches que no llevaban placa de la zona de estacionamiento para minusválidos frente al Hospital … se los llevaron y él pudo aparcar. Se fue a su visita médica y cuando volvió tenía una raya de punta a punta en su coche a la altura de las puertas y por debajo de las cerraduras.

(Rayar: Estropear o deteriorar una superficie lisa o pulida con rayas o incisiones)

Macario, ese noble asturiano de Potes, nos dice que se ha separado de su mujer, que ella se ha ido “palnorte” y él “palsur” y que aquí se queda. Cuarenta años de matrimonio tirados por la borda, firmó ayer los papeles del divorcio y se vino corriendo ayer mismo para La Playa … “Chicos me vais a tener que aguantar” – El problema, que, al parecer, ya empezó anoche, surgió para Macario cuando se dio cuenta que a eso de las ocho todos se iban para su casa a darle la tabarra a la propia, unos,  a la hija que le cuida la casa y le hace la comida a cambio de la cama, otros, o a la hermana que vive con él, en otro caso, cada uno con lo suyo o la suya, pero en su casa y con su gente, cosa que a Macario le olió a cuerno quemado. Macario se ha pasado la noche buscando amor y, al parecer se lo dieron, pero se quedó sin paga y sin alguna cosa más, pero, (thank God),  la simpática Madeleine, una morenita de aúpa, que lo acompañó hasta su apartamento, nos ha venido a buscar al Ateneo para advertirnos de que estaba en muy mal estado y que le había encargado decirnos que le fuéramos a ver. Todos han intentado besarla o alguna cosa más pero la Madeleine ha salido con cara de pocos amigos y refunfuñando algo parecido a eso … “Viejos babosos … qué asco”.

(Propia: llámese así a la mujer o esposa de cada cual … en tono coloquial y cariñoso)


He pensado que quizás no sea éste el mejor día para dejar de fumar, aunque no fume, dejar de beber, aunque casi no beba, o para empezar esa dieta horrible de la alcachofa que tengo dentro de la carpeta de cosas imposibles y pendientes … no, quizás deba leer un libro … no creo que sea un día muy positivo salvo que lo arregle no empeorándolo más … no sé. He apagado el teléfono, mantengo el PC en standby y he desconectado el timbre de la puerta y, ah, la tv, ni acercarme ¿Será bastante?




No hay comentarios:

Publicar un comentario