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miércoles, 24 de febrero de 2016

Sentirme como Él ...


24 febrero 2016

Farmacia a tope ... "Este tiempo tan inusual tiene a media población con la gripe o acatarrados, Enrique" ... mientras hablo se cuela sin pteguntar la angustiada y joven mamá que llega tarde a todas partes, niños en el coche y éste en doble fila ... "por favor es que tengo mucha prisa" - faltaría más - no, no lo pidió; entro en la tienda de las revistas del Paseo y un prototipo de ejecutivo en crisis matrimonial, corbata rosa, eleganre americana de Dior y pantalón de franela, se lleva el "Cinco Días" y le da dos "tanteos" a la linda y joven cincuentañera que le sonríe con ganas de más  ... pero nada, el tipo va de lo que va y se despide con un evasivo hasta mañana; sigo mi ruta y hoy he tenido suerte, el perro de Manu - el Jefe de los vendedoresdel Cupón de la ONCE de mi esquina favorita, ni me ha ladrado, ni se ha puesto a frotarse en mi pierna buena como hace siempre ... "Manu: dame un 9 para el viernes"; Me encuentro, andando por el paseo de La Playa, a Luis - un jubilado de Iberdola de los de cuando jubilaban a los 50 - vecino y un gran conversador de los que responde siempre con pelos y señales al protocolario "holaquetalcomoestás", y en un segundo que ha tomado aire para respirar, he metido baza y le he colocado un "perdona es que voy al Tanatorio a despedir a un amigo" ... no ha servido de nada ... "¿Y yo le conozco, Enrique?; pero lo mejor de la mañana ha sucedido cuando me he sentado ahí, en la Placeta del rincón de la Playa de mis amores,  como hacía con mi Padre cuando me llevaba a tomar un Cacaolat a las cafeterías de la antigua Plaza de Clavo Sotelo todos los días que sus ocupaciones y su pluriempleo se lo permitía. Él apenas hablaba, respiraba hondo, ojos clavados en el horizonte, alma flotante, periódico sin leer sobre la mesa donde habitaba mi vacía botella de Cacaolat y una intocada jarrita de cerveza ... meditando sin más  ... y a mi me encantaba estar ahí, con él, cogiéndole de la mano cuando me apetecía, compartiendo silencio ... y felicidad ... y yo sintiéndome tan mayor como él, tan feliz de ser como mi Padre.





4 comentarios:

  1. Hola. me gusta mucho leer sobre tu transcurrir habitual de un día cualquiera de tu vida. Son esos recuerdos los que nos permiten revivir la felicidad de antaño, en tu caso a ti con tu padre. Seguimos en contacto

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    1. Así es Marta ... cada día estoy más cerca de Él y de sus recuerdo.
      Gracias, amiga, feliz noche

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  2. Esos recuerdos son maravillosos. Hay personas que aunque no estén nos acompañan hasta la muerte.
    Besos, Enrique.

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    1. Así es amiga Celia ... cada vez los tengo más cerca ... cuando cierro los ojos casi puedo cogerlos.
      Un abrazo de jueves.

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