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sábado, 21 de mayo de 2016

Thanks you are very kind


Imagen: Tommy Ingberg
21 mayo 2016


Parecía un día cualquiera: Tropecé – esta vez sin caerme – con el desnivel del suelo del ascensor que ofrece al llegar al piso del garaje; me encontré al simpático vecino del Mercedes 300 que no es capaz de decir hola aunque le pises un pie; paré en la esquina del quiosco y discutí con Antonio sobre la escasa moral de la jerarquía política y de si el Hércules compra o no compra los partidos de la Promoción de ascenso ; luego me abracé a Cohonesto y le hablé de la mágica noche de los viernes de la cual volvimos, nuevamente, sin pecar, aunque con varias plumas de menos; compré el pan con monedas chicas pues Laura, la panadera, se enfada si le saco uno de 50; me acerqué a la Playa y me puse a andar sobre el agua de la orilla como si fuera un pescador, es decir, calcetines en el bolsillo y pantalón arremangado y lo mejor, no estornudé; puse rumbo al chiringuito que hay frente a Tobago y ahí estaba mi Párroco favorito con su caña barril, su bondad barrigona y toda su humanidad desparramada sobre una sufrida silla tipo zen y me confesé … de casi todo … me sentenció el perdón apenas empezar con un “Enrique ¿Estás de coña o qué? Tú no necesitas perdón, tú necesitas, primero, tener fe en la Estructura” Es cierto, Fe puede que tenga, pero lo de la Estructura me chirría – Luego seguimos con las cañas … (la mía 0/0); por último me acerqué al Cabo y me senté sobre mi roca, unas de las de la Playa de Nudistas, cerré los ojos al ver a mi gaviota favorita y me puse a volar con ella hasta esos cielos inversos donde los conversos buscan paz y ahí, con ella de la mano en mi imaginado vuelo, no hice más que creer en lo que tengo, su mano siempre me ha guiado, su amor, el nuestro, perdura por el camino que el viento ha ejercido siempre entre los lienzos que ofrecen las nubes hasta llevarnos hasta aquí, hasta la plenitud … quizás hasta la eternidad … un sueño más.
Luego, abrí los ojos, conseguí ponerme en pie como nunca lo había hecho en el último viaje, y me tropecé con una mano amiga … una guiri en bolas, una bella sesentona que me dijo: Need help? – No, le dije, y apostillé; Thanks you are very kind. Y ahí acabó mi mañana de lujuria perezosa, gozosa y hasta sensual … noté que no había perdido ni un solo segundo de mi vida en ello … pura delicia mortal.





7 comentarios:

  1. El aleteo más mínimo de la vida a tu alrededor lo conviertes, siendo verdad, en un momento único, genial e irrepetible. Trasladas a cualquiera allá donde las gaviotas repostan. Buen fin de semana.

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    1. Un viaje tremendamente renovador Maria Paz. Disfrutarlo ... un premio.
      Feliz domingo

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  2. Unas palabras sencillas, en un día sencillo, con una intención sencilla... hacen algo grande :)
    Besos.

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    1. Bien resuelto, un inmejorable resumen Eme.
      Te deseo un feliz y sencillo domingo.

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  3. Eso es vida, Enrique, lo demás son tonterías, tú sabes vivir y nos lo enseñas en cada post. Eres un ejemplo.
    Ese párroco tuyo me gusta mucho, jajaja.
    Besos y feliz domingo

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    1. Gracias Celia, tengo que recuperar muchos de mis tiempos perdidos. Mi Párroco es único en el Universo.

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