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martes, 21 de febrero de 2017

Una persona sensata ¿Y eso qué es?


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21 febrero 2017

Me encontré a Alberto tras dos largos años de ausencia, la suya. Estuvo en Brasil "de gira amorosa", (sic). Su vida fue ejemplar para el mundo profesional competente, un tipo iluminado para los negocios, un personaje top.

"¿Sensato yo? No, nunca lo fui; tuve una juventud plagada de amores imposibles con señoras de poder, que eran mujeres de "otros con poder"; me casé  a los cuarenta porque la embaracé; luego me puse a viajar construyendo complejos inmobiliarios en el Norte de Brasil y en Panamá; apenas tuve vida familiar, pero gasté  tiempo suficiente con ella para hacerle dos hijos; enviudé a los sesenta y dos y ahora y desde entonces, hace ya seis años, vivo con mi hija que es azafata y aunque apenas la veo, creo que me quiere y por encima de todo, me aguanta y hasta dice admirarme.   Sufrí mucho cuando Ella murió tras una larga enfermedad pulmonar, me quería  y yo también, pero yo nunca fui una persona sensata en eso de las relaciones amorosas. Cabra loca, me llamaban, ya sabes, Enrique, la vida lejos de casa y manejando poder y una buena economía, te hacen irresistible, (Alberto sonríe tímidamente), pero yo nunca quise a otra, aunque nunca supe decírselo, pero quiero creer que Ella siempre lo supo. Me perdonó, nunca me pidió nada, siempre me apoyó y siempre tuvo palabras de ánimo para mi en los momentos difíciles aún y por teléfono, y en horarios imposibles. Ella, mi Nuria, era un ser único y no supe llevarla ... ni darle felicidad, ni consuelo para su soledad. Gracias a Ella para mis hijos siempre fui un héroe, claro que ahora los dos quieren ser como yo, es decir, quieren vivir su vida por encima de cualquier otra causa. Mi hija solo quiere ver mundo y nunca se ha casado ni se casará, solo quiere vivir, y mi hijo en Londres, trabaja de asesor de tiendas de nueva creación por todo el mundo de una marca de Telefonía internacional ... solo le apetece conocer mundo. Esos son los "monstruos" que he creado y que yo también admiro, a diferencia mía, por su capacidad de no comprometer a nadie a que viva a su lado, los dos, de modo convencido, no son nada casaderos... y eso, al menos, los hace menos culpables que a mi. Quiero creer que su vejez será menos solitaria que la mía  y aunque intente animarla, (mi vida), con esperanzadores viajes a lugares donde mi éxito fue tan aplaudido como circunstancial, noto que eso ya no existe ... cuando el poder se acaba, se acaba tu gracia y eso es duro de llevar. Mi vida está amortizada, querido Enrique ... yo ya no tengo luces abiertas al futuro como vosotros".

Y Alberto concluyó su charla/desahogo/confidencia, mientras no le importó que todos los del grupo de "ateneienses para el café de madrugada" se fueran incorporando a su particular charla de hoy y nos apostilló  a sabiendas de ser muy escuchado, a todos: "Queridos amigos ... vivir la vida sin respetar la de los demás es un privilegio de egocéntricos recalcitrantes, claro, pero no hacerlo crea en el futuro una duda tan razonable como la de tener que hacerlo antes de saber vivirlo y hacerlo bien ... lo demás no sé si debiera importarnos.  No me juzguéis sin haberlo podido saborear ... nadie es dueño de la verdad". 

Alberto se fue ... y a todos nos dejó una terrible duda ¿Verdad? ... el demonio, como diría  mi Santa Madre, existe ... o no, (como en este caso), solo son justificaciones a una vida adversa, distinta o especial. 

Suerte con los pensamientos, amigos, la vida es cruel, sí, y muy inteligente, a veces nos hace reflexionar ¿Verdad? La Felicidad existe... sí... solo cada cual sabemos donde ¿Tú sabes dónde? Yo si, creo que sí, es decir, quizás solo sea resignación, pero... ¿Puedes tú  decir lo mismo? ¿Cambiarías algo de tu vida si pudieras hacerlo?

No me contestéis, no sirve de nada, lo normal es que cada cual en público diga que su vida ha sido una suerte y cuando sueña piensa en otra ... en otra vida ... o eso me cuenta el demonio que, al parecer, existe y es, incluso, muy sensato, sí, dice saber lo que quiere.


Enviado desde S6+Edge

8 comentarios:

  1. Comprendo lo del nombre…ahí hay más de un filósofo; los que están, los que llegan y los que van adhiriéndose de otro lugar más allá de la línea de playa. Siempre nos dejas con esa pregunta difícil de contestar aunque la respuesta ya la sepamos de antemano. A lo mejor voy algún día a “confesarme” a ese Ateneo. Feliz tarde.

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    1. jajajajajaja ... solo tienes que cerrar los ojos y hacer toc-toc, amiga María Paz.
      Feliz noche

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  2. Pues digo lo mismo que tú, compañero, a pesar de que no quieras que te contestemos: creo que sé ser feliz, creo que siempre he sabido encontrarla... y como tú, espero que no sea simple resignación. Como sea, mucha sabiduría hay en este post a pesar de lo amargo que es comprobar que alguien que lo ha tenído todo puede acabar sintiendo que nunca tuvo nada. Mejor vejez me den mis malos pasos, Enrique.

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    1. Tu eres un chico extraordinario y sensato, amigo Holden. Nada de eso es para ti, seguro.
      Un abrazo muy fuerte

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  3. ¿Que cambiaria de mi vida? Nada.
    Soy sensata? Que palabra aburrida...No sé no he terminado aún de conocerme
    Maravilloso tu texto
    besos

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    1. Ay, Mucha, la maravillosa eres tú ... siempre consigues hacerme reflexionar para decidirme sobre si me conviene aferrarme a la realidad o a dedicarme a repasar y aprenderme de memoria los textos de tu blog.
      Un abrazo muy fuerte, amiga del alma.

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  4. La sensatez???????
    ¿Y eso que es lo que es?

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