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jueves, 23 de marzo de 2017

El muy Peligroso y a veces Incomprendido: “Qué guapa estás”


Marie Lise Gres in kitchenwear jewellery, 1965. Photo by Ronald Falloon.


23 marzo 2017

La Loli estaba hoy de un cariñoso subido, amable como nunca, la primavera le ha soltado el pelo y, al parecer, el sujetador. Estaba guapísima y con un aire entre peleón y ligón, sin malicia, eso si, pura, como ella misma se define y amante de las cosas nobles, es decir, nada de infidelidades, ni nada de torpezas relacionales cuando de hablar de la convivencia de pareja se trata. Ella ha tenido mil experiencias, según ella misma nos dice, pero hoy, repito, la he encontrado especialmente receptiva. …………….

“Tómate tu café ahí en la terraza, Enrique”, me dice ella, la Loli. Y al momento de sentarme, ella estaba ahí conmigo, como si tuviera algo que decirme. Yo llevaba mi libro, (sigo con ese arrebatador y enganchoso relato de La Judía de Toledo), y yo hacia ostensibles gestos de que iba a empezar a leer y que me desconectaba, pero ella, al darse cuenta, me dice: “Enrique, sabes por qué me caes bien”. Y sin dejarme contestar, me dice; “Te veo fiel, nada golferas, eres un bicho raro, tienes el don de los gordos con cierta sensibilidad crucial. Muchas, veo que te tiran los tejos y tú haces oídos sordos, me han contado muchas cosas de ti, incluso algunas travesuras, pero te veo solo como un gran adulador, no pareces mala persona, seguramente tú no te das cuenta, pero con ello provocas ciertas actitudes muy receptivas y, según creo, altamente peligrosas. Ten en cuenta que hay gente con el corazón abierto de par en par y tus qué guapa estás o qué bien te veo no caen en saco roto. Sin darte cuenta fomentas en otros/as la esperanza de algún tipo de relación. Enrique; Cuida tu lenguaje, yo, incluso, en algún momento llegué a pensar que ibas a por mi, vete con cuidado, no te digo más, solo eso, si, cuídate mucho de ese entorno que puede que no te entienda, pero por otra parte, te voy a pedir un favor: No dejes de decirme cada vez que entras aquí que me ves muy guapa”

Se ha levantado, (La Loli), y con una coqueta sonrisa y un beso en la mejilla, que se me ha hecho larguísimo, se ha vuelto al interior del local, dejándome a mi en la terraza, libro en mano y con la mente en el infinito, cargado con un complejo que antes no tenía a pesar de haber sido advertido de ellos durante toda mi vida. Cosas del demonio, pienso a veces, pero no, seguramente será la voz de mi conciencia y no, precisamente, aquella que siempre me recordaba mi amigo Paco, el publicista: “Enrique tu eres gilipolla, no seas tonto, polvo que veas pasar, polvo que te pierdes”, afirmación y comentario severo al que yo, hiciera lo que hiciese, siempre contestaba: “Y que quieres que haga Paco, si yo nací cantando eso de yo nací en el mediterráneo

6 comentarios:

  1. Hola Enrique, tu relato es agudo y muy divertido, la respuesta a tu amigo Paco está cargada de prudencia.

    Saluditos.

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  2. No creo que el párrafo en azul comprometa a nadie, ni para ligar ni para ser objeto de pensamientos perversos. Salvo que haya por parte de la otra parte (permíteme la expresión) el arduo deseo de “liarse” (perdón de nuevo) con todo aquel que se muestre educado, caballeroso, gentil y hasta un pelín “ligón”, pero no. Al menos así lo pienso. ¿Tanta necesidad de cariño? La respuesta para otro párrafo en azul, pero de tinta invisible. Feliz día bastante fresquito…¿No había llegado la primavera? Me alargué demasiado.

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    1. Nunca te alargas amiga maría paz, al contrario, me alegra saberte ahí, apoyando.
      Un abrazo muy fuerte

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  3. me ha encantado tu texto tan lleno de vos y la modelo bellisima una mujer con encanto

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    1. Me enseño mi Madre, no hay texto bueno si no se acompaña de una buena imagen, amiga Mucha.
      Sos un encanto, feliz viernes

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