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lunes, 27 de marzo de 2017

Siempre quise ser mayor


Imagen: Así fuimos, así somos

27 marzo 2017

Mis amigos del Ateneo de la Huerta no me perdonan que falte a la cita de la Misa de 8 pero hoy, dada mi avanzada edad, y mi falta de celo en eso de cambiar la hora, me he presentado a la de las 9, como si fuera la de antes del estúpido cambio horario al que nos someten nuestros políticos que nos mantienen en el horario alemán aún y después de casi 80 años después de querer ser como ellos, (como los alemanes). Sí, al parecer, el domingo de madrugada a eso de las dos fueron las tres y me he tenido que enterar porque un millón de amigos me han mandado eso de las dos, (tetas), se convierten en tres, (tetas o parte indivisa testicular pues de todo ha habido). Todos saben que en el fin de semana solo vivo la realidad tangencial, la que se puede tocar o vivir en ella; cierro la virtualidad de los mensajes y me gusta mostrarme - mostrarnos - al sol, al mar, a la familia y a pensar que la felicidad con la que soñamos como objetivo juvenil  a los 20, a los 30 y a los  40, se cumplió  o va cumpliéndose. 

Los días de convivencia con mi gente de La Huerta mágica son inexplorables para no cualquier alma,  dada su sensibilidad especial lo cual lo es por su nostálgica ancestralidad.  La vida sencilla parece más deseable por su original pureza y especial y admirable y obsoleta nobleza. La vida es, cuán, (cual tilde diatrítica),  más sencilla, más humilde, más feliz cuando lo es como ellos la viven. 

Hoy aprendí algo nuevo - lo cuál, a mi edad, ya es una proeza sobre algo olvidado de lo que mi Madre siempre me advirtió: Ser feliz no es cuestión de cantidad, ni de realidad alguna, es cuestión  de querer serlo ... de creérselo. Por eso, quizás, siempre quise ser mayor. Ahora lo sé. 



Enviado desde S6+Edge






enriquetarragófreixes



7 comentarios:

  1. Qué bonito lo que te dijo tu madre. Y qué bonito tu texto.
    Me he reído con lo del cambio de hora, jajajaja
    Besos y feliz día, Enrique :)

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    1. Ay, amiga Celia ... reírse de uno mismo es lo más importante de la vida, especialmente cuando ya tienes muchas canas. No hacerlo, da muchos disgustos.
      Un abrazo, amiga

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  2. Nos das lecciones siempre. De felicidad con tus huertanos, de vida, de gramática y de saber estar aunque sea en domingo con un texto pequeño, pero siempre grande, como tú. Feliz semana.

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    1. Eres muy amable, siempre conmigo. Gracias ... tres veces gracias.

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  3. Coincido: recuerdo que siempre tuve mucha prisa por ser mayor. Ahora no me arrepiento de mi deseo; solo que me encantaria seguir siendo mayor, pero siendo un niño. :D

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    1. A ese deseo me apunto yo también, Little ... sería, sería ... bueno, mejor no imaginarlo.
      Feliz tarde amigo-e

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