19 enero 2011
Al anochecer es el momento en que mas me apetece recordárselo, no hace falta decirle muchas cosas, basta, a veces, con cogerle la mano y otras con una simple mirada de complicidad, sin decirnos nada, es como si pasara todo en ese instante, desde el mismo día en que la conocí, hasta el que nos contaron que ya venía el cuarto, hace un par de semanas. Tiemblo al hacerlo y no es de frío, son unos instantes de regodeo en lo útil, en lo inmaterial, lo deseable y lo tangible se confunden en mis manos y en mis pensamientos.
Llevarlo bordado en la página de las ilusiones vivas es mi pasión y mi necesidad de verla así, como la primera vez, es algo que me intimida y me asusta, sin poder evitarlo, cuando acabo recordando uno de los lamentos de El Palmo: “Ay, mi amor, sin ti no entiendo el despertar”.
Hoy me dormiré escuchando otra de las mías … First time ever i saw your face
Estás efervescente amigo,menuda suerte la vuestra,,,,,,,,,
ResponderEliminarUn saludo
Gracias, argy, solo es cuestión de dedicarle tiempo
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