14 febrero 2011
No es normal que un loco de la arquitectura y/o del mundo inmobiliario adorne sus espacios virtuales con asuntos tan ejemplarizantes, como emotivos y vibrantes. Por eso copio aquí lo que he leído hoy en el Blog de Arquitectura Directa.
Para todos los que, de una u otra manera, somos esclavos de nuestros defectos físicos, la historia de este Ironman australiano que consiguió hacerle ver a su hijo que todo es posible cuando las esencias de los sentimientos afloran por encima de nuestras fuerzas, es un estímulo y un norte.
Una historia de superación personal
Hacer un IRONMAN es ya de por si un reto complicado, un triatlón que consta de 3.800 m. de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km corriendo.
La historia de superación de un padre y un hijo tetrapléjico que superaron este reto juntos es realmente emocionante y merece la pena que dediquéis unos minutos de vuestro tiempo para verla.
Pablo Salcedo Dpto. comunicación.
PD: Este video lleva varios años circulando por internet y siempre que me llega, no puedo evitar que siga produciéndome una sensación muy especial. Lástima que el vídeo no sea de gran calidad visual, si alguien tiene una copia en mejor estado, por favor, déjanos aquí el enlace.
Lo conocia, aún asi es aconsejable volver a verlo de vez en cuando para dar un "zarandeo" a nuestra realidad que hace vernos como únicos en el Universo.
ResponderEliminarPor cierto, te lo acabo de contestar en el muro de Sonia.
ResponderEliminarLA PETICIÓN SOBRE LOS PIVOTES LA ACABA DE PASAR SONIA A TRÁFICO. CRUCEMOS LOS DEDOS.
Un abrazo