“Esto de la crisis es, verdaderamente, algo grandioso. Alguien dijo que “Renacer para crecer” y eso siempre ha sido lo ideal en cualquier civilización, es decir, arrasarlo todo, (guerras mundiales o un terremoto), y volver a empezar, sentir y saborear todos esos valores perdidos del esfuerzo, del crecimiento, altruismo, trabajar de sol a sol para conseguir cuestiones primarias, como comer o dormir bajo un techo y muchos valores que nada tienen que ver con el estado del bienestar que todos disfrutan sin haberlo merecido o luchado por él. Pero eso, amigo, lo de la crisis de la sanidad, de la seguridad social, de las pensiones, es una cosa de locos o de muy listos. O sea, nosotros hemos luchado, trabajado y pagado, por conseguir que esta España fuera lo que es, que todo el mundo cobrara su pensión desde que se instauró la Socialista Seguridad Social que creó el franquismo, aunque nunca hubieran cotizado por ello, ni hubieran tenido oportunidad de hacerlo, claro, pero nosotros si lo hicimos con ese pacto generacional que ahora quiere romper la sociedad globalista. Nosotros levantamos este País y este Sistema pero ahora nos toca no cobrar pensión alguna a corto o medio plazo, como en Grecia, pero como coño quiere que esté de acuerdo con este sistema. Me vine para el verano y aún no he vuelto a los madriles, pero yo estuve en Sol con ellos muchas noches, me gustaba su mensaje, pero luego me harté de ellos y de la instrumentalización de la idea, amigo. Yo sigo con ese espíritu de batalla que caracterizó a todos los de nuestra generación que vivimos la postguerra, el hambre, las colas de racionamiento y nos hartamos de trabajar hasta reventar. Ustedes los jóvenes, eso no lo pueden entender”
Todo eso, mas o menos, me dijo un compañero de banco, esta mañana, tras un corto regateo prosáico hablando del tiempo, las flores liliáceas y la cantidad de gente joven que se ve por las calles sentadas en las terrazas de los bares, todo eso mientras reposaba mi ya enorme humanidad de mi largo trayecto terapéutico. Intenté decirle un gracias tranquilo, pero se volvió y me miró con cara de sorpresa, ante lo cual le dije … “por lo de joven, amigo, por lo de joven”.
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La cuestión, Enrique, es que tiene razón. Las guerras mundiales "aclaraban" los ciudadanos que no eran útiles al sistema. Ahora quienes deben ser "aclarados" son los que levantaron otra vez el mismo sistema que ya fracasó una vez tras otra.
ResponderEliminarLos jóvenes nunca sabrán que la culpa es del sistema porque siempre han vivido en él.
Un animoso abrazo, Enrique.
Gracias,Antonio C, me hacía falta. BN
ResponderEliminarPUES CIERTAMENTE NADIE ES ABSOLUTAMENTE PURO EN SUS IDEAS SI NO ES CAPAZ DE RECONOCER LOS MERITOS DEL ENEMIGO ,
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