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sábado, 1 de diciembre de 2012

Morirse cada día un poco

 

01 diciembre 2012   -   1 diciembre, 2009

No siempre es posible darse un día de asueto para dedicarse a lo que uno más le gusta hacer, que es el no hacer nada, (me refiero a no hacer nada serio), por un lado, y/o hacer lo que a uno le venga en gana sin tener que pedirle permiso a nadie, y cuando digo a nadie, excluyo a la Directora, eso está claro.

 

Pues resulta que eso que están importante, al menos para mí, lo es, desgraciadamente, desde hace muy poco.

Sentarse en una mesa vacía de papeles de un nuevo despacho en construcción, ver pasar a las gentes por la calle y sonreírles, (algunos deben pensar que estoy loco), entrar en una tienda y comprar las cosas más raras, sentarse en una “banqueta” de barra de una cafetería desconocida y escuchar como si de un ladrón se tratara, todo lo que la gente se cuenta, a pesar de que ellos apenas se escuchan. Por todo eso y por mucho menos, se muere muy poco, me decía el filósofo de la barra del bar donde estaba mientras me cobraba 1,15 € por mi 80/20 con leche, a la vez que me miraba como si estuviera hablando con alguien de otro mundo.

Entrar en un colegio donde hay muchos enanos, es también un “mal” que practican muy pocos padres. Me emociona ver esa imagen siempre que tengo ocasión de verla. Es raro, no hay muchos padres, solo madres, (normalmente solo van ellas y pocas), pero cuando van los dos, algo me pone en la nube de la imaginación feliz. Nuestros tiempos no fueron así, no pudieron ser así. Ellos estaban atados a la labor, de día y de noche. Nadie se muere por eso ni ahora ni antes. Cuesta muy poco hacerlo y es sangre de vida que se adquiere por todos los poros de la felicidad. ¿Cómo no se darán cuenta antes?, y ¿cómo me olvidé yo de hacerlo tantos años?

Pero si en ese colegio, y en ese día, te dejan aparecer por allí, colocándote en la primera fila de ataque y en ese precioso y ruidoso lugar están los enanos de mi vida, y uno de ellos se cuelga de mi cuello y se ríe por hacerle un simple “Uuu”, una y otra vez, eso sí que es morirse un poco cada día.

No os lo perdáis, los que no tengáis costumbre, tanto si podéis como si no, acercaros a ver, y/o vivir, el espectáculo, eso es el principio del camino de la relación con ellos, con los enanos. Sus caras son el premio, la mía, ni os lo cuento.

 

Mi querido Andrés me ha mandado este pps, muy apropiado para el día, del que no he sido capaz de que se escuche la música aquí. Por tanto he recurrido a mi “goear” para solucionarlo.

 

Play, por favor:

 

 

 

 

 
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4 comentarios:

  1. Siempre hay cosas por las que hacer incluido hacer nada. Muy buena música la del Play.

    Un beso Enrique

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    1. Un placer leerte por aquí, Eva. Me pirra oír a Andre Rieu.

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  2. Llevo practicando eso de recoger a mi hija desde el principio, y cuando he podido también llevarla, no lo cambio por nada. Cada vez que pasa el tiempo un poco más, me doy cuenta de cuán afortunado soy de poder hacerlo amig meu

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    1. Me temo que tú eres el maestro en esta escena, amigo Antonio.Lo sé y se nota, eres un padrazo.

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