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sábado, 14 de septiembre de 2013

Qué bien lo pasamos anoche, verdad?



14 septiembre 2013

Un dolor de cabeza insoportable, tos de perro y sabor a agrio en la nuez pues el paladar se quedó no se donde. … ¿Qué bien lo pasamos anoche, verdad? – Si, claro, esa es la verdad. Moco amarillo …, vaya, esto ya debe ser un síntoma o eso siempre creí cuando se lo oía decir al Doctor Riera en mi infancia, cada vez que venía a verme. Me asomo a la ventana y, vaya, el hombre de la bola de hierro practicando el tiro contra una nuez, él y su perro, no han vuelto más y de eso ya han pasado casi tres años. No quiero pensar que habrá sido de él. Por cierto … ¿Por qué me duele la tibia de la caña derecha? Por Dios, como tiene el toldo el del primero, lleno de agujeros de cigarrillos volantes. Ah, por fin asoma la señora que se lleva las bolsas de plástico para perros … Mira a la derecha, a la izquierda, zas, las coge todas y al bolso … ¿para qué o para quién, las querrá? Vaya, ya no puedo quitarme el pijama si no estoy sentado, o me estiran los brazos o los hacen elásticos, tendré que pensarlo. Ah, ahora me acuerdo, claro, me caí subiendo las escaleras del garaje y me di con la tibia en el borde del siguiente. 

Me pica la cabeza y alguna cosa más, claro, tendré que irme a la ducha … Que bien lo pasamos anoche, si, eso es lo que cuenta.




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