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viernes, 22 de noviembre de 2013

Problemas los que tenemos los jóvenes de hoy … ¿Verdad?

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22 noviembre 2013


En la conferencia de esta mañana había un especial interés, por parte de los más jóvenes, en lanzar acusaciones a los menos jóvenes sobre su falta de comprensión sobre lo que les sucede hoy a ellos, a, los jóvenes, a diferencia de lo que les pasó a ellos, a los menos jóvenes, en su tierna y estúpida juventud, cuando éstos, los abueletes, no hacen más que criticarles por todo lo que hacen. “Problemas los que tenemos los jóvenes de hoy”, decía un hábil, bastante coherente y especulador alumno/asistente a la charla. Marcial, que tendrá unos cincuenta y muchos, extremeño él, y currante de la España negra del ayer, se ha levantado y ha pedido permiso para leer un fragmento de un cuento que venía como condón a verga o anillo al dedo, lo que mas os guste, pero cuyo texto, tras ser leído, solemnemente, por Marcial, ha concluido con un silencio atronador por parte de todos, si, como si todos hubiéramos entendido su significado y para recordarnos que el diálogo intergeneracional siempre ha sido difícil y no exclusivo del discurso victimista y perenne, de la modernidad mas viva:
Uno de los peores defectos de las personas mal educadas es el de estar siempre aventurando un sinnúmero de indiscreciones, murmuraciones o calumnias sobre todo ser viviente y, por si fuera poco, delante de gente a la que no conocen. Es imposible calcular la cantidad de enredos que son fruto de esa clase de charlatanería, pues, para ser sinceros, ¿quién es el hombre honrado que oye hablar mal de aquello que le conviene y no aprovecha la ocasión que le sale al paso? A los jóvenes no se les inculca suficientemente el principio de un comportamiento sensato, no se les enseña lo bastante a conocer el medio, los nombres, los atributos o las cualidades de las personas con las que han de vivir; en lugar de eso, les enseñan mil estupideces que sólo sirven para que se rían de ellas tan pronto como alcanzan la edad de la razón. 
Marqués de Sade - 1740-1814





2 comentarios:

  1. A pesar de no haber escuchado la conferencia y siendo demasiado atrevido, sí creo poder decirte, Enrique, que la cita de el Marqués de Sade es muy oportuna para, siquiera, corregir pequeñas veleidades de personas que en muchas ocasiones se levantan en público, sapientes y orgullosos de su pensamiento que, en la mayoría de ocasiones, deja bastante que desear y se oye cuando expone una palabrería fácil y poco meditada.

    Un fuerte abrazo, Enrique.

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    1. Es cierto, amigo Campillo, hay un mayor interés en hablar y magnificar la elocuencia propia de quien engancha un micrófono que atender a la realidad de lo que cuentan, sabiamente o no, otros. Feliz noche amigo.

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