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martes, 25 de marzo de 2014

Envidia ... Envidia sana

Imagen de una España Real, oxidada y olvidada

25 marzo 2014

Mientras la Loli soltaba sus lagrimitas ante la Tve,  en su especial forma de representar el duelo mortuorio del Presidente Suárez,  el grupo de jubilatas cafetulianos de siempre se esmeraba en adornarse mostrando sus dotes senso-político-organizativas explicando como se resolvían los problemas del País. Observaba y escuchaba sus arrogantes y "sabias" manifestaciones cuando Óscar,  que estaba a mi lado,  fue preguntado por Pepe, (el sindicalista hasta la muerte), sobre qué hacer ante determinada cuestión de garantías sociales de la clase tres o de menor peso en las cuestiones del favorecimiento social. Mi vecino de silla puso cara de "yo no fui" y les dice: "Perdonadme pero yo juego en otra Liga. Desde que dejé el Banco, en el 2006, mis preocupaciones están en otro nivel. Mirad, por ejemplo, esta mañana, Rosa y yo, nos hemos propuesto sacar la nevera del encajonado mobiliario de la cocina para barrer y limpiar el hueco. Tras treinta minutos de larga lucha con la dichosa enfriadora lo hemos conseguido. Lo mejor ha sido el abrazo que nos hemos dado al terminar". Todos se han quedado boquiabiertos,  atontados, como pensando aquello tan clásico de los marchitos de taberna ... "¿ Y éste de donde conyo ha salido?", pero yo he entendido lo que les pasaba: Sentían pura envidia, sana, pero envidia, ya sabéis, eso que es peor que el mismo cáncer de próstata.

Enviado de Samsung Mobile Note III

2 comentarios:

  1. La envidia si es sana mucho mejor...................pero mejor que la envidia, yo al menos prefiero soñar, así no almaceno veneno como decía Capote!

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    1. Haces bien, soñar es la puerta del futuro, amigo argy.

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