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martes, 25 de marzo de 2014

Mejor no ver



25 marzo 2014

Pensaba,  hace mil años, que, a veces, (demasiadas), remover determinado pasado es absolutamente innecesario. Hoy, muchos años después,  sigo pensando lo mismo: Nadie que confirma lo que ve, perdona, ni puede olvidar,  lo que vio o quiso ver.

Enviado de Samsung Mobile Note III


8 comentarios:

  1. Con el primer caso no estoy de acuerdo pues existen personas complacientes y acomodaticias; con el segundo lo estoy a medias porque la memoria es selectiva.

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    1. Bien, María Luisa, si no he entendido mal, como haces siempre con tus lacónicos y certeros comentarios, por alguna razón que ignoro, eres capaz de perdonar y, a medias, hasta de olvidar. Eres una gran y única, persona. Enhorabuena.

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  2. Yo creo que olvidar es imposible pero, asumir situaciones y hechos, si que "podemos" y "debemos" para continuar avanzando.
    Un besote.

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    1. Como empiezan siempre los comentarios de los futbolista ... "la verdad", detalles, es que hay heridas que nunca se olvidan, ni se perdonan aunque otras tantas veces hagamos, en un extraño acto de civismo y moderación, hacemos como que no nos afecta o que está olvidado. Tienes razón o eso creo.

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  3. El pasado siempre insiste en tocarnos el hombro de vez en cuando.......................el peligro es cuando pisa al presente y no digamos al futuro.

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    1. Es frecuente eso que dices, amigo argy, hay quien le llama reproches en momentos de crisis y, ah, eso, de aplicarse, además de descubrir que el de enfrente no olvida, hace un daño atroz al reprochado, en el presente y condiciona, sin duda, el futuro.

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  4. Enrique, olvidamos un aspecto importante de este pensamiento tan complejo que nos traes. Olvidamos la cultura del recuerdo. La enseñanza de lo vivido como fiel reflejo en donde mirarnos para seguir adelante. Esto es muy regular para el desarrollo de un futuro que debemos vivir con pasión. No, no se trata de olvidar todo lo aprendido sino de saber que no va a potenciar lo que queda por vivir. Sólo mantendremos costumbres y trazos de vida que, esculpidos por otros, se consideran adecuados. Nos aconsejan olvidar los fallos y aprender de los éxitos pero, tú y yo sabemos que, a veces, los éxitos han sido fallos y algunos menospreciados hechos deben tenerse en cuenta porque de ellos hemos aprendido más.
    ¡Cognio, Enrique! me haces ser un pesado escribano que recorre en un instante su vida pasada... ¡Gracias, amigo mío, muchas gracias!

    Un fuerte abrazo.

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    1. Como siempre, amigo Campillo, agradezco esas antorchas que siempre acabas regalando en este Blog. Teniendo razón en lo que dices, como creo que tienes, el problema de las heridas que, como buen y astuto maestro de la lectura eres, habrás entendido que estoy hablando de heridas y eso, amigo mío, en según quien, no les cicatriza en la vida aunque su alma quisiera hacerlo. No es posible y solo el que lo sufre sabe por qué. Un tema para un debate sociológico, moral, decente y docente, y hasta penal, a veces. Un abrazo amigo

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