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jueves, 13 de marzo de 2014

Y yo que me creía el Rey del mambo …

 

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Brian M. Viveros

13 marzo 2014

Paseaba por la Playa de San Juan y una muchacha de las que quitan el hipo y anima la imaginación, no hacía más que mirarme y, juraría que hasta sonreía. Caminaba a mi lado a un metro de distancia y a mi me parecía que si yo aflojaba ella aflojaba y si apretaba el paso, ella también lo hacía. Llegando a “Las Lanzas” me he sentado en mi banco de siempre y ella, también. Yo he hecho como que me ponía a tomar el sol levantando la cara mirando al cielo, pero, realmente, la miraba de reojo y veía como me estaba mirando. Cuando ya estaba a punto de decirle si quería algo, la estupenda señora me dice: “Se pensará usted que le estoy siguiendo, pero no es así, bueno, sí lo es, es que me gusta verlo cuando pasa usted por aquí y hoy he decidido seguirle porque me recuerda usted mucho, mucho,  a mi Padre que murió el año pasado en Guayaquil

El viaje ha estado bien, el aterrizaje algo peor, pero es lo que hay. Fue bonito mientras duró. Además, lo que pasó luego no fue peor aunque  lo dejaré para otro día.

 
Las Cosas de Enrique #etarrago 
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6 comentarios:

  1. Ya ves amigo, no sólo atraes por lo que dices, sino que lo haces hasta andando...........jejeje Al fin y al cabo, los sueños, sueños son, no Enric?

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    1. Exacto, amigo argy que toda la vida es sueño y .... Feliz viernes.

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  2. Lo importante es a pesar de soñar, somos capaces de despertarnos, ahi quien se queda dormido.................

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    1. Psssssss, ese soy yo, amigo argy, he estado demasiados años sin dormir. +Pssss, feliz viernes la nuit.

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  3. Entre anécdotas anda el juego, Enrique. En cierta ocasión de cuyo día me niego a recordar, tras una amena charla con una jovenzuela como las que existían en épocas pretéritas y ligábamos con ellas, una copa de cava, y mucho desenfado, me dice: "Oye, ¿sabes que te pareces mucho a mi padre?" Bien, ahí acabó la copa, la charla y la madre que... ¡Será posible! ¡Además de viejo verde me llama incestuoso! No somos ná de ná...

    Un abrazo, Enrique.

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    1. Ya sabes, debemos mirarnos al espejo cada día, no sea que se nos olvide que ya hemos pasado la primera comunión, amigo Campillo. Feliz noche

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