a:hover { text-decoration: underline;

viernes, 25 de abril de 2014

Se puede vivir sin trabajar?


image
Espeluznante

25 abril 2014

La respuesta a la pregunta del título podría ser fácil, cruel o cachonda, dependiendo de quien la conteste. Un jubilado pensante diría que claro que sí, esa es la vida de los políticos. Un Empresario de los de  la nueva élite diría que claro, mira como viven esos seis millones de personas que ni saben, ni quieren trabajar y prefieren estar parados a la sombra de alguno de sus viejos. Me queda la de Antoine, que es el más cachondo de mis jubilatas cafetulianos, que sería … “Pues claro que no, Enrique, en otro caso si de verdad hubiese seis millones de parados estarían por la calle pegando tiros a todo quisqui”.

Cuando analizas la situación desde la barrera y viendo la tragedia desde la televisión o la radio, te puede hacer gracia que una veterana periodista diga en una tertulia de la tarde que todos los ninis que se fueron al ladrillo en el boom del 95/05 y gastaban más que nadie los viernes y sábados la nuit, ahora son los que representan a los de la nueva izquierda radical que van reventando las manifestaciones para apagar sus frustraciones u oírle decir a un delicado comentarista de los muchos que se ven en los televisivos programas del corazón o braguetón, decir que lo del paro es una cuestión ecuestre, indigna y repugnantemente vulgar pues según él el que no trabaja es porque no quiere. Claro que pensando en mi querido y delicado comentarista de los braguetazos y los que le acompañan en esa fauna tremebunda que inunda nuestros medios de comunicación, tendré que reconocer que es cierto  y si no que se lo digan al tal Amador Mohedano, a los caraduras que venden sus infidelidades, a la Velen Hestevan y sus libro o a las chocho de oro que a diario se nos muestra en los DeLuxe televisivos. Todos ellos viven de un modo que ilumina el mundo de nuestros ninis, de nuestros queridos y aburridos ninis y para ello no hay más que ver algún programa de mi querida y odiada, Telecinco que se llama algo así como “Hombres, Mujeres y viceversa” que es todo un espectáculo del culto a la estupidez, a la vanidad, a la gilipollez al máximo, siendo todo un aliciente para reclamar el fin del mundo. Vayamos con cuidado con ellos, dentro de nada estarán, si no lo están ya, entre los que nos gobiernan.
Ya se que puedo parecer injusto porque no todos los jóvenes son así, afortunadamente, pero ya sabemos que las minorías ruidosas son las que piden la independencia de un barrio, las que queman banderas, las que rompen los cristales de los Bancos, las que aparcan sus tuneados en las plazas de minusválidos, las que ponen los pies en los asientos del autobús, y los que, desgraciadamente, el resto de la sociedad se lo permite al grito de … “No les digas nada que te vas a meter en un follón”. Quizás alguien debiera hacer algo y desde luego, creo que la mayoría silenciosa, (que incluye a los otros jóvenes),  debiera meditar sobre si es o no es, la que tiene gran parte de esa culpa.

Lo siento, he tenido hoy un imposible  tropiezo neo intelectual con unos ninis y … se han reído mucho conmigo. Yo tampoco y es que, casi con toda seguridad, me he hecho muy viejo, sí, ya hablo y en este caso escribo, como hablaba mi Padre.




3 comentarios:

  1. No es que me haya vuelto culto de repente, ni siquiera aspiro a ser un neoburgues estirado y amanerado, pero desde hace tiempo no me asomo a esa ventana. Cuando necesitó hacerlo, voy al wc y me meto los dedos ( en la boca) con perdón. Feliz Sabath!

    ResponderEliminar
  2. la última vez que lo vi estaba en el café de la Loli y me pareció algo repugnante que hasta me hicieran callar para oírles, amigo argy.

    ResponderEliminar
  3. Cuando una analfabeta funcional llega a firmar libros en esté país, es que seriamente debemos hacérnoslo ver todos..................yo el primero.

    ResponderEliminar