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sábado, 28 de marzo de 2015

Inocencia y la luz de las estrellas

 

RAMOS

28 marzo 2015

Sería yo un niño, tanto que hasta me parecía mágico, ceremonioso, solemne  y, hasta, íntimo. Era el Domingo de Ramos y allí estaba yo cogido de la mano de mi Padre y en la otra mi Palma, en la Iglesia de Santa María del Pino allá por mi barcelonesa tierra natal. A veces me pregunto, quizás demasiadas … ¿cuando se produce ese momento en que perdemos la inocencia?. Bendita sea y maldita sea, sé que se acaba perdiendo de modo irremediable, pero … ¿Por qué me abandonaste?

Mientras miro a mi alrededor observando mis posesiones emocionales, preparo mi especial Domingo de Ramos, que mañana será como un domingo cualquiera, será un domingo feliz y lleno de “tormentos”, cual saben practicar mis enanos conmigo, y es entonces cuando me acuerdo de esa sabia frase que escribió Antoine de Saint-Exupery … “Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya”.

 

 Enrique Tarragó Freixes  -  (etf-etc-etl)

 Esta bloguería se publica, a la vez, en: http://bit.ly/1tVhOPd - (Página de enlaces)
 

 

2 comentarios:

  1. Pues claro que sí amigo.Yo aparte de lunatica tambien tengo mi estrella y la busco en la noche oscura.Y recuerda, El y sus colegas, eran revolucionarios.Y no eran palmas, que eran lanzas !!! Ub

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    1. Cierto, palmas que escondían traicioneras lanzas ... te das cuenta, Claudia ... ¿Qué poco ha cambiado el mundo, verdad?

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