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sábado, 18 de julio de 2015

Herencias: Ese inevitable pero nefasto legado

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18 julio 2015

El tema de la conferencia de anoche era ése, Las Herencias. No hará falta que yo repita lo que pienso de ellas, pero hoy voy a reproducir, tan solo, tres ejemplos que plantearon los asistentes y ya me decís qué.
  1. María explicó que una amiga a los 81 se quedó viuda y algo desvalida  de gestión pues su marido no tenía previsto morirse nunca. Su hija, en un alarde de generosidad, pidió su mitad de la herencia y por tanto pactó con la madre quedarse con su mitad del dinero que los padres tenían y una de las dos casas que tenían sus padres. Ella, la hija, se quedó con la casa del Pueblo,  que es la que la madre se quedó como falso hogar conyugal y la que la hija puso a reparar, con parte del dinero de la herencia, y así poderla usar en verano pues la casa del pueblo era un verdadero chalet de lujo. A su madre la incapacitó legalmente y con ello pudo vender la casa de La Playa, (primera línea), y administró el dinero de modo generoso para sí, pues a cambio de quedarse con todo, incluso con las cuentas bancarias de la madre, se hizo cargo, eso sí, del pago de una Residencia para Tercera Edad en La Playa y que concluyó a los tres años pues la madre murió, según María, de pena y de soledad.
  2. Juan contó que vivió aterrorizado por sus hijos cuando al morir su mujer, la de él, sus tres hijos le pidieron la mitad de la casa, la mitad del dinero en efectivo y hasta el coche que tenía guardado en el pueblo y que estaba a nombre de su madre. Juan hizo valer su derecho al usufructo de la casa que estaba declarado como hogar conyugal, pero no tuvo tanta suerte con la casa del pueblo pues sus hijos le exigieron que sacara todas sus cosas de ella para poder  venderla y así repartirse el dinero ya que la casa estaba a nombre de su madre al obtenerla en propiedad por una herencia privativa de ella, de la madre. Lo peor fue – siguió contando - cuando sus hijos denunciaron a su padre, a él,  ante Hacienda intentando demostrar que el dinero que el Padre manejaba en su pequeño negocio era todo en negro y que por tanto escondió el beneficio patrimonial de la vivienda a su madre y con ello le reclamaban el otro 50% de la casa, cosa que, finalmente no resultó, pero …
  3. Josep contó que renunció a la herencia de sus padres, en favor del otro de los conyugues, el que quedara vivo, ante notario, pero sus otros dos hermanos que juraron haberlo hecho, a la hora de la verdad resultó que no, que no lo habían hecho y por tanto al quedarse viuda su madre, sus otros dos hijos fueron a por su herencia y casi la dejan en la calle. Josep contó que tuvo que enfrentarse a sus hermanos y que necesitó ayuda de un buen letrado para salvar a su madre de la ruina, pues sus hermanos pretendieron incapacitarla y mandarla a una Residencia de Ancianos.
Otros muchos hablaron y otros muchos, también, se quedaron sin poder hacerlo pues nos dieron las de la canción de Sabina, pero todos tenían ganas de contar algo sobre el nefasto legado de las herencias y el daño tan cruel que aporta su existencia a las relaciones familiares. Si sabemos que eso es así … ¿Por qué existen? se preguntaba un veterano Manuel que aseguraba ver venir y sufrir en propias carnes, parte de lo que esta noche pasada allí se contó.

Diré, finalmente, que hay quien dijo que lo mejor era no hablar de estas cosas y confiar en la bondad de los herederos y en la fuerza de los sentimientos … nadie contestó, nadie le dijo nada a ese veterano de la noche … solo le daban palmadas en la espalda y le deseaban suerte, mucha suerte … yo el primero.




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4 comentarios:

  1. Uno de los mejores indicadores sociales que determinan el estado moral de una sociedad es el trato a sus mayores. Teniendo en cuenta lo anterior podría decirse que España se encuentra enferma de mezquindad y egoísmo. La semana pasada, sin ir más lejos se quemó a pocos kilómetros de mi casa una residencia de ancianos, falleciendo once de ellos. Pues bien, ni ha habido actos públicos de duelo, ni siquiera se abrieron los informativos con la noticia. Imaginemos si se hubiese tratado de un accidente de autobús con gente joven dentro...

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    1. Tu comentario, mimarzgz, me lo llevo a mi baúl de perlas. Gracias y un abrazo.

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  2. te leo no comento hoy pero si te mando un beso

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    1. Un beso que yo recibo como merece, Mucha. devuelvo otro muy grande con sabor a mar mediterráneo.

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