a:hover { text-decoration: underline;

sábado, 21 de noviembre de 2015

El amor, el interés y la mal interpretada responsabilidad paterna

 

performance_5501

Yayoi Kusama una vida de locura

 

 

21 noviembre 2015 - 2012 - 2009

 

Yo notaba que la vida le estrechaba el ser y la salud.

 

“Casi 65 y el único alimento que entra en mi casa es lo que yo aporto desde mi maltrecho negocio inmobiliario de intermediación, parece que le decía un amigo mío a otro, que es menos amigo. ¿Como es posible?, no se de que te has de preocupar, vosotros solo sois dos - le decía el que escuchaba al que estaba perdiendo el ser. Éste, le dice, sí, pero resulta que mis tres hijos ya no trabajan y ahora con mas de treinta años se vienen a comer a casa y me preguntan de que van a vivir. El problema. además, es que tienen hijos - y moto - le apostilla el que escucha – sí, pero apenas la usan - contesta el primero.

 

Estoy con ansiolíticos y con cierta depresión, según mi médico, pero lo peor es que he dado un importante “bajón físico” y no sé que hacer. ¿Sigues quedándote con los nietos los sábados por las noche para que ellos puedan salir? - le pregunta el que escucha al que gimotea su mal - pues sí, dice el de los ansiolíticos - ¿y los domingos sigues llevándolos a comer al mejicano a todos? - pues si - ¿y sigues pagándoles el colegio de los peques? – sí, claro - ¿tus hijos se van un mes de vacaciones a Granada la semana que viene, al apartamento ese que tu pagas la hipoteca? - sí, sí, claro, es que no quiero que sufran lo que yo estoy sufriendo - ¿Tus hijos trabajan en algo? - pues no - estaban conmigo y ahora no hay trabajo para todos - ¿Y que hacen? - pues no lo se muy bien, yo sé que buscan sin parar, pero no encuentran – Oye, la semana pasada me pareció ver al mayor en el Spa de la Calle Arpón -  si, si, con eso siguen, no lo pueden dejar - Pues cuídate mucho amigo, es posible que con los ansiolíticos no tengas bastante -  Y así, sin más, esa fue la enfadada despedida del amigo que escuchaba al que no es tan amigo mío.”

 

Nosotros nos fuimos sin más, simplemente lo hicimos a sabiendas de que nuestro amigo, el de los gimoteos, no estaba solo en el problema. En la emisoras de Radio, en las horas golfas de la noche, hay más de un programa que hablan mucho de estas cosas, del enorme amor de los hijos hacia los padres, de la soledad del guerrero y de otras cosas así … parece, curiosamente, que hay más oyentes para esos programas que para los muy “cultos” DeLuxe televisivos. Odioso y preocupante … ¿Verdad? – Claro que también puede ser que me esté haciendo muy mayor, muy antiguo, y no sea capaz de darme de cuenta … puede ser.



 

4 comentarios:

  1. hermoso texto
    El amor de los hijos
    el amor de padres
    La importancia de la flia
    Cuando los hijos crecen muchas veces se olvidan que seguimos viviendo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ay, Mucha, cuanta verdad llevan tus palabras ... cuantas heridas, cuantas gentes castigadas por estos tiempos crueles.
      Un abrazo muy fuerte

      Eliminar
  2. Padres que todo lo dan con amor a sus hijos pero los hijos también serán padres.

    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Parece ser. Mar de Versos, que eso del hombre y la piedra tropezada, es algo repetible indefinidamente.
      Un abrazo de lunes

      Eliminar