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lunes, 22 de febrero de 2016

Gente de hoy y de ayer, para una vida inusualmente admirable


22 febrero 2016

Qué pase un Ford Escort con un "veterano" altavoz encima, anunciando el sepelio de "Ramón el Cananero"; ver como el guardia urbano le ha retirado la multa a un chaval que ha aparcado frente al Centro de Salud cuando  éste le ha contado cualquier excusa; notar que en la panadería se huele a pan de pueblo; escuchar en la charcutería que nada como una olla gitana ... "tonaturá y sincannealguna"; ver que la puerta de la Iglesia está abierta; notar que la gente te saluda por la calle; observar que todo, absolutamente todo es natural, sencillo y ancestralmente admirable, casi nostálgico, notas que la gente es como es, noble y trasparente  ... entonces te das cuenta que estás en La Huerta.

Y al poner rumbo al centro del universo matinal de los lunes, sucede lo mejor, sí, me encuentro con Salvador, Salva el Fuensantico, para los amigos ... "Hola Enrique, siéntate ahí que te cuento" - Y estuve con él más de una hora escuchando aventuras, desventuras, gestas rurales, amoríos olvidados y mucha, mucha historia de un pueblo que ya no existe, pero que aún vive y vivirá en nuestra memoria,  mientras él siga contando su historia y haya alguien que lo quiera escribir ... para contarlo. "Hace poco, Enrique, vino a verme uno del Periódico y le conté todo ... dijo que era para un libro" ... será. 

Meterse en las entrañas de la gente sencilla es  un placer inexplicablemente mágico aunque olvidado ... y un gran placebo para la existencia de quien quiera o necesite saber, lo que es saborear la vida por encima de cualquier otra necesidad o causa. Gente admirable. 





6 comentarios:

  1. Hey, qué tal. Pasé a visitar desde el Blog de Holden. Aquí ando visitando lo aún vivo de la Blogósfera (y vaya que da gusto que haya mucho de vivo en ella); ¡que estés bien!

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  2. Gracias Alexander ... por aquí y por culpa de los que aún les gusta leer y escribir seguimos aquí aún con más fuerza combatiendo la esclavitud vigente del culto al ego, a la estupidez, a la soberbia y al creciente culto mediático a la vehemencia de la ignorancia. Todo un reto.
    Bienvenido al club

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  3. Qué suerte tienes de encontrarte esa gente estupenda que te habla de vida. Aquí en la gran ciudad hay mucha soledad.
    Besos

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    1. Vivir deprisa, una necesidad moderna, amiga Celia, pero hay un tiempo para cada situación y para cada edad, amiga. A mi me toca, ahora, tener tiempo para recuperar la vida que me perdí.
      Un abrazo y feliz lunes.

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  4. Hola. es muy enriquecedor intercambiar vivencias con la gente que vemos todos los días. Tener tiempo para escuchar al vecino, al conocido, al padre de un amigo... es siempre estimulante. Como bien dices ''gente admirable''. Seguimos en contacto

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    1. Tener tiempo es vivir, amiga Marta. Yo casi me lo pierdo ... me refiero a lo de vivir.
      Un abrazo, amiga.

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