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sábado, 24 de junio de 2017

Orín festero, una delicia más del nuevo mundo



24 junio 2017

- Una de las mayores y mejores expresiones de la fiesta de Hogueras es el fuerte olor a orín que hay en las calles estrechas, portales oscuros y contenedores de basura de toda la Ciudad. Todo eso, a pesar de todo, era hasta romántico, me acuerdo de esa primera juventud perdida, que no ésta, (la que vivo ahora), en ésa, la perdida,  llenábamos  la vejiga de cerveza y de todo lo que te daban y cuando estabas a punto de reventar siempre encontrabas  un rincón amigo para aliviarla dejando en el ambiente ese fresco y asqueroso olor a orín que tanto acompaña en esas Fiestas queridas de todos nuestros pueblos, pero en las de Alicante, donde cada noche se atiende, ahora, a mas de 200 personas, la mayoría chavales, con intoxicaciones etílicas en  los diversos centros sanitarios, hay mucho más que en cualquier parte, es la ciudad del orín, eso no ha cambiado y eso aunque se empeñe el Ayuntamiento en colocar mingitorios es imposible poder evacuar tanta cantidad de liquido uréico.

- Hemos pasado de la meadita ocasional y hasta graciosamente transgresora, entre las dos puertas del coche, en el caso de ellas y la de junto al portal oscuro de la Calle Jerusalén, en el de ellos, a un río inmenso de líquido pestoso que nos hace de las Fiestas un verdadero suplicio por según que rincones pases de esta querida Casa de la Primavera.

- Esto ya no es lo que era, ahora es mucho mas, ahora ya no es romántico,  el orín festero es muy desagradable, el antes nostálgico ahora es un indeseable compañero. Se quejan algunos del gran botellón que cinco mil jóvenes montan cada noche de Hogueras  en la Playa del Postiguet, pero al menos esos, al margen de que nos preocupemos por ese desmesurado afán por adquirir grado etílico que muestran, lo pueden evacuar en el inmenso mar, o en la arena, pero yo no iré al Postiguet, a la Playa, hasta que llueva y mucho, por si acaso., no sea que se enganche el olor en la nariz y no lo suelte hasta el invierno.

- “Beber en demasía da estos desagradables problemas”, me dice un querido sociólogo de la élite alicantina, lo cual y sin dar su nombre, da la respuesta a la cualificación que algunos de ellos muestran en sus estudios. Beber para ver, esa es la cuestión y no la otra, la Fiesta cada vez importa menos a los jóvenes y no tan jóvenes, lo que importa es que haya motivo para regar la ciudad con la urea corporal ... una delicia más del nuevo mundo.

- En cualquier caso que no muera la Fiesta, eso nunca.





4 comentarios:

  1. Cuando yo como una veraneante más frecuentaba la playa del Postiguet allá por los años 70 ya estaba el ambiente "caldeado" no quiero ni imaginarme en los tiempos que corren lo que habrá que ver. Todo menos playa, presupongo. Felices fiestas.

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    1. Eso es, amiga paz, ahora es un nuevo mundo inundado de fiesta sin control, mucho desmán y se nota que el aspecto fundamental de la Fiesta ya no es el que era, eso supone que nosotros apenas bajemos a la ciudad ... la multitud y el desmadre nos desbordan ... nos sobran años aunque no moral, no obstante mejor, para nosotros, las fiestas privadas. Anoche fue una noche feliz y muy festera ... hoy muertos ... arrasados.
      Feliz día de San Juan

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  2. En mi tierra no hay hogueras, aunquesí hay meadas.

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