a:hover { text-decoration: underline;

miércoles, 9 de agosto de 2017

Tu risa la espada más victoriosa


09 agosto 2017


Ayer tuve una laboriosa tarde con mucho quehacer en el despacho, luna abierta sobre mi zenit, tarde de dolor muscular recordándome que ya no tengo edad de hacer el indio y que las noches son, fundamentalmente, para dormir.

- Pero, con todo, pude construir,  leer, estudiar y hasta ver un documental sobre la vida de Miguel Hernández que me hizo recordar y mucho, que puede que esas cosas tan horribles que pasaron en una sociedad tan estúpida como la que inundaba las almas de los españolitos en los años 30, no vuelvan a pasar por  las manos de los mismos que lo hicieron, puede, decía, que ya no pase porque no quede ninguno en pie de todos  aquellos que cometieron tanta atrocidad y tanto atropello, pero el demonio sigue vivo, puede que solo haya cambiado de cuerpo y de lugar. El mundo no es malo, no me cabe ninguna duda, somos nosotros los que lo hacemos malo. 

- No fue una cuestión de lados y/o obsesiones partidistas para cometerlas, era una cuestión de salud moral y anímica que corrompida por el desmán de unos y la imperatividad de otros les llevó a esa apocalipsis. Aquellos demonios siguen vivos en muchos de nosotros y lo hacen sin que ellos se den cuanta y de que mientras en una página lo denuncian en la otra están escribiendo su candidatura a hacer lo mismo, seguro que lo harían,  solo hace falta oírles hablar. 

- Por eso, y por muchas cosas más, he buscado refugio en sus palabras y en sus versos, esos que llenan nuestras vidas de esperanza, tan actual siempre, no me canso de leerte, Miguel, no me canso de repetirme una y otra vez, cuan estúpidos fueron aquellos congéneres que no te supieron apreciar en vida, no supieron hacerlo querido Miguel: "Es tu risa la espada más victoriosa, vencedor de las flores y las alondras. Rival del sol. Porvenir de mis huesos y de mi amor"

La cebolla es escarcha cerrada y pobre.
Escarcha de tus días y de mis noches.
Hambre y cebolla,
hielo negro y escarcha grande y redonda.







2 comentarios:

  1. Buenos días. Los demonios no cambian solo varían las formas en que se manifiestan y lo peor de todo es que se les ve de lejos. No quiero patalear tan temprano, la luna acaba de irse y queda bastante calor por aguantar. Miguel Hernandez para empezar la jornada y la preciosa música de Serrat. Feliz jornada.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Dices bien, amiga Paz, como siempre.
      Feliz día, sería imposible de otra manera.

      Eliminar