martes, 20 de febrero de 2018

La incomprensión generacional ... ¿Ley de vida?




20 febrero 2018
– Hay cosas que siempre has creído que jamás te pasarían pero por lo visto y vivido, sólo es cuestión de tiempo que la incredibilidad se convierta en escenas reales de gran, bendita y, a veces, cruel magnitud.
– A Antonia, una de las veteranas del Ateneo contaba entre sollozos contenidos, está madrugada, que se le escapó su gato hace ya siete días cuando saltó al balcón vecino y de allí, (supone ella), habrá ido al cielo, pues jamás volvió tan tarde y tras tantos días de fuga, lo mismo que en su día hizo su marido que se fue a comprar tabaco y nunca volvió. Su gato, que no su marido que se fue en plenitud cincuentona, estaba muy viejo y muy ciego – contaba entre suspiro ella, (Antonia) – y rezaba para que no hubiera sufrido mucho en tal paso su querido gato y no tanto su fugado marido lo cual intuimos sin que nos lo contara.
– Viçentet, el excarnicero charcutero, más deseado de toda la comarca de La Marina en los 70, 80 y 90, también vivaz y activo cafetuliano de la madrugada Ateneiense, contaba entre respiraciones y “versos” entrecortadas y entrecortados, respectivamente, que no se conformaba con ser y seguir siendo, una estatua de sal de la sociedad que tanto le veneró en su momento y no entiende que su hijo quiera cerrar el negocio familiar que fundó en el siglo XIX su abuelo – el de Viçentet – para que ahora, (su niño), con el dinero del traspaso del negocio, montar un Restaurante Marisquería en la zona de las Playas del Sur de Valencia.   Viçentet llora por haberle dado la herencia del negocio familiar en vida a su Vicentito por aquello de ahorrarse el impuesto de sucesiones o donaciones en muerte, y muestra interés, a sus cuasi 80, en manifestar que peleará con quien haga falta para que eso no suceda.
– Por último y para no aburriros, contaré que la mejor historia para no olvidar de la mañana sucedió cuando entró Flora.
– Flora es una joven sesentona de muy buen ver, que regenta un floreciente negocio inmobiliario con varias oficinas de venta a orillas de la Costa Marina de mis amores. Ella, la resultona y alegre sesentona, revive a los muertos vivientes que se resistan a vivir, con tan solo su presencia y sus contorneos andantes y discursos pensantes y para pensar.
– Flora, una vez se sentó a tomar su humeante y oloroso te de “nosequé” componentes mágicos que ella “vende” como tales, en la mesa central del vital lugar de cafeteros de la madrugada, empezó a contar las bellezas que la vida ofrece a quienes la quieran entender, incluido amor, amistad y sexo.
– Flora habló y habló con todos sobre eso que es vivir … no sé cómo lo hizo pero lo consiguió: Reavivó a los muertes vivientes del Ateneo.
– Al rato de sus vitales discursos, (los de Flora), ella decidió, (ante la inevitable y depresiva versión de las gestas y manifestaciones vitales que ofrecían mis acompañantes del café madrugador de hoy,), coger el micro inalámbrico que la Barista de lujo ofrece a todo aquel que quiera soltar su discurso poético o de lo que sea, en el Ateneo de mis citas inadvertidas, y dijo algo para el recuerdo lapidario de muchos en el epílogo de su discurso: “Chicos y chicas del PREU del ayer … sentiros felices de ser como sois, sí, vosotros habéis sido capaces de ser sensibles a vuestra tierna y veterana edad, de ser amables con la vida y de apreciarla, no cometáis la vulgaridad de no saber valorar lo que habéis hecho y de lo que os queda … “
– Flora dijo muchas cosas más sobre los valores de esos jóvenes veteranos de mis amores, de cómo se es capaz de amar la soledad, del amor de un gato, de la capacidad de ser rebelde ante las ocurrencias de descendientes que sólo buscan comodidad ante el esfuerzo y la tradición y de muchas cosas más que sólo ellos, mis congéneres saben valorar.
– Una madrugada que quedará pronto en el olvido de todos los que ya ni estarán y de los que nunca les han enseñado o interesado a escuchar un discurso vital, organizado y esencial … “amar lo nuestro, lo ancestral, el esfuerzo y la sucesión de modelos de vida … esos modelos que nos llevaron hasta aquí … y que, siempre, nos parece, a los más veteranos, que nunca nadie nos escuchó, por muy repetido, generacionalmente, que eso suceda y siga sucediendo. Pura ley de vida ¿Verdad? … los jóvenes opinan que los viejos son siempre aburridos y los viejos creen … que puede que sea cierto”.





13 comentarios:

  1. Buenas noches. Dos comentarios. 1- La foto bastante llamativa, y no ya por lo evidente, sino que me llama la atención la desbordante alegría de los jóvenes con el pie de foto que nos lleva a la Gran Depresión. Ay, esos jóvenes...
    2- Las reflexiones sobre la hermosa edad madura, que veo sabes disfrutar de manera inteligente. Y que me lleva a poner dos frases sobre ella que me parecen buenas y oportunas. "Los jóvenes cada vez tenemos más años" "Me llevaré lo que he vivido. Así que voy a vivir lo que me quiero llevar"

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  2. Me encantan tus amig@s ¿Cuándo me los vas a presentar?

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    1. Ahora mismo, amiga Tracy, cierra los ojos e imgínalos, ya sabes lo que dijo la Matutes al respecto, lo que no siendo exacto pero si lo más parecido a mi realidad diaria: "“Y me permito hacerles un ruego: si en algún momento tropiezan con una historia, o con alguna de las criaturas que transmiten mi libros, por favor créanselos. Créanselos porque me las he inventado”. (Final de su discurso al recibir el Premio Cervantes 2010)"

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  3. Es llamativa, Enrique, la foto que nos pones hoy. Y no solo por razones evidentes, sino por la alocada alegría de los protagonistas en contraposición con ese pie de foto, la Gran Depresión. Ay los jóvenes...

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    1. El pie de foto, querida Conchita, es un enlace a la página donde se muestra la fotografía original. Me gusta hacer referencia a su origen cuando lo conozco.
      La foto es, ciertamente, muy llamativa, me encanta coleccionarlas y, especialmente, las antiguas.
      Un abrazo, amiga y feliz tarde

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  4. Leyendo las jugosas historias con tus maduros amigos, recuerdo una frase que me hizo mucha gracia. "Los jóvenes cada vez tenemos más años"
    Yo, como Tracy, también quiero conocer al kiosquero, a la sesentona, al cura...

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    1. Bueno, ya sabes, Conchita, es fácil, solo tienes que cerrar los ojos e imaginarlos. Así como los imagines, así son, sí son como son, lo mejor de cada casa.
      Un abrazo y feliz tarde, también, para ti.

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  5. yo pienso como Tracy me encantaria conocer a tus amigos
    Me encantaria tener amigos así intelectualmente divertidos
    Me gusta Flora me siento identificada con ella
    mil besos guapo

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    1. Flora no es, precisamente, amiga, aunque sí una persona extraordinaria, bueno, todos los que me rodean lo son, gente super, ya sabes amiga Mucha, son lo mejor de cada casa.
      Un abrazo mediterráneo

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  6. Hablando del ayer parece un largo tiempo vivido, sin embargo, me asustan las distancias generacionales en la actualidad, todo fluye tan rápido que las distancias se están alargando...

    Un abrazo, compañero.

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    1. Alargando y mucho, Censura, a veces pienso que no nací en el siglo pasado, no, pienso que nací hace mil años. No entiendo muchas de las cosas que pasan ni tampoco entiendo a los nuevos y no tan nuevos, es como si ya quisieran tocar el cielo sin esfuerzo alguno y que los otrora objetivos a conseguir en la lucha personal se han convertido en derechos irrenunciables por parte de esa hornada de gente que solo entiende de eso, de derechos, de libertad, de democracia ¿¿??
      No me hagas caso,, Censura, seguramente ya hablo como hablaba mi Padre a mi edad.
      Un abrazo mi intelectual y versada bloguera de lujo.

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  7. Creo que tarde o temprano uno termina entendiendo lo que en su momento no comprendía de las generaciones anteriores (difícilmente sucede al revés, pero puede darse en los casos menos conservadores).
    Por otro lado a veces uno siente cierto romanticismo por lo pasado y va seleccionando lo mejor, lo que valió la pena recordar
    De todas maneras, trato de entender a los más jóvenes y a veces me veo reflejado como si tuviera treinta años más. Ahí uno reacciona y baja la guardia, para no empezar a cerrarse

    Buen texto, me gusta cómo termina

    Abrazo

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    1. Gracias Frodo, suscribo íntegramente tu comentario y me alegra que te guste el final, es como el culmen y eso, es un éxito y, por tanto, me lo tomaré como un halago.
      Un abrazo fuerte

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