jueves, 2 de diciembre de 2010

Honradez: ¿Donde está la línea del límite?



2 diciembre 2010


Los que tenemos una vida liberal y liberada, no tenemos miedo a pedir un traje, un rolex o un BMW a quien quiera pagarlo o regalárnoslo, siempre que ello no comporte favores interesados hacia un tercero que resultara el pagano del favor. Cierto es que en la vida comercial del sector privado se permiten algunas licencias a la hora de agradecer favores a los directivos de lugares estratégicos como lo son los Directivos de la CAM,  los Jefes de Obra y Jefes de Compras de las empresas que todavía compran y a todos los directivos en general que contratan trabajos bien remunerados a terceros en nombre de sus empresas.

Decía un buen amigo que nunca se corrompía salvo que la cifra, regalo o favor se cuantificara por encima delos 600.000.- €. Por menos dejabas de ser un gay con clase y te convertías en lo otro y en un “pringao” de mierda. Otros amigos siempre me decían: “yo, si estuviera en tu lugar, ya me habría retirado a las Bahamas o a Mas Camarena, Enrique, tú eres gilipolla, no ves que lo hacen todos, hazlo porque aunque no lo hagas lo dirán igual y tampoco se va a enterar nadie”. Nunca les hice caso, ni falta me hizo pues siempre me pagaron muy bien, además mi respuesta siempre era la misma: “Me enteraré yo, y eso ya me lo impide”.

Pero una cosa era “esa cosa”  y otra es que fuera un gilipolla total, por tanto diré que a mi me encantaba que me regalaran botellas de vino o una caja de turrones mas que a un tonto un palo, cuando llegaban estas fechas. Media docena de cestas con jamón, cajas de cava y de champagne, de vino y de todo era lo que llegaba a la oficina o a mi casa. Una gozada de la que me he recuperado felizmente dada mi capacidad de aguante y que ya mis jorobas andan muy llenas y no necesitan mucho alimento para subsistir…
El alimento que necesito y que es el que, entre otros lugares, me encuentro por las calles como ha sucedido hoy, en que me he tropezado con el Sawa en la Avenida de La estación y me ha dado un trato y un abrazo que me ha gustado y hasta emocionado, especialmente cuando al alejarse y en tono curiosón, Maribel me ha dicho: “Ese chico es el que tenías como Publicista en Metrovacesa, ¿Verdad? – Pues a este chico se le nota que te quiere”. Pues ese es mi alimento, le he dicho a mi Santa y sabia amiga, compañera de toda una vida.
Bueno, no obstante y por si alguien se animara, me han recomendado una Web de un amigo de otro amigo que, al parecer, funciona de lujo para estas cosas de las cestas y regalos de Nadal. Aquí dejo foto y enlace por si alguno se anima:




 EnriqueTarragóFreixes

3 comentarios:

  1. A mi me pasa como a tu amigo Sawa,,,,te lo estás ganando a pulso.
    Un abrazo

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  2. Por cierto al propietario de "vinosymas" le he pasado tu enlace,,,,,,,,,está muy agradecido.

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