01 septiembre 2011
La verdad es que he estado a punto de pecar, pero mi formación religiosa urbana me lo ha impedido. La reflexión de hoy, a la hora del almuerzo, es que, con los años, las costumbres cambian y ahora, en esta nueva etapa de mi, todavía, "joven vida", esto ya no me pirra, ahora debo conformarme con la oscura y dulce sensación de un buen café. En fin, las cosas cambian, pero no tanto, yo sigo siendo igual de pobre y de feliz, o eso me parece, lo demás , me refiero a las tristezas, procuro no interesarme por ellas ... y por las otras, tampoco.
La verdad es que he estado a punto de pecar, pero mi formación religiosa urbana me lo ha impedido. La reflexión de hoy, a la hora del almuerzo, es que, con los años, las costumbres cambian y ahora, en esta nueva etapa de mi, todavía, "joven vida", esto ya no me pirra, ahora debo conformarme con la oscura y dulce sensación de un buen café. En fin, las cosas cambian, pero no tanto, yo sigo siendo igual de pobre y de feliz, o eso me parece, lo demás , me refiero a las tristezas, procuro no interesarme por ellas ... y por las otras, tampoco.

Bueno todo es cuestión de acostumbrarse. Tampoco está mal un buen café---
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ResponderEliminarLo más importante de esta vida es la FELICIDAD.
ResponderEliminarNada lo supera.
Claro, argy, y muy bueno. Ya pasó la era de las salchichas aunque me ponga a llorar cuando las veo
ResponderEliminarFeliz ya soy, Suso, pero lo de la salchicha aun no lo he superado.
ResponderEliminarEl tiempo todo lo cura.
ResponderEliminarjejeje