15 noviembre 2017 2012
Llegado a este punto, quiero decir a esta hora tardía, la vesprá, y ya empieza a pesarte el teclado, el teléfono gaes y hasta las gafas de no mirar, cuando empieza a darte miedo irte a por otro café, no sea que te de un jabacuco tensional, decides que es hora de hacerte un homenaje y no hablo de lo que podéis pensar, no, hablo de cosas emocionales e inmateriales.
Ayer me metí en el cuerpo un concierto del Rieu que me dejó con ganas de montarme en las nubes y no bajar nunca más por este campo de hierba negra. Hoy, sin darme cuenta me ha dado por mi espacio latino, ese que me hace llorar cuando navego y reír cuando llego a mi especial Lanzarote. Me voy con mi barco a mi isla y este es mi barco de hoy, una canción contando en verso una historia de la que todos debiéramos aprender mucho, especialmente a no llegar tarde. Una triste historia y una maravillosa canción:
Ayer me metí en el cuerpo un concierto del Rieu que me dejó con ganas de montarme en las nubes y no bajar nunca más por este campo de hierba negra. Hoy, sin darme cuenta me ha dado por mi espacio latino, ese que me hace llorar cuando navego y reír cuando llego a mi especial Lanzarote. Me voy con mi barco a mi isla y este es mi barco de hoy, una canción contando en verso una historia de la que todos debiéramos aprender mucho, especialmente a no llegar tarde. Una triste historia y una maravillosa canción:
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Qué bueno Enrique!!!!
ResponderEliminarBueno y algo húmedo, si, Eva, un placer que, casi siempre, me hace llorar.
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