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miércoles, 19 de febrero de 2014

Esos viejos y heridos, compañeros de emociones

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Ventajas de sentarse en un Banco de la Playa: Conoces a gente admirable

19 febrero 2014

Este espacio ha cambiado su aspecto, amigo Enrique, pero a mi me parece que el tiempo se paró en él” – María es una admirable muchacha que, a sus 72, sigue amándolo como a nadie en el mundo. “Este es el último lugar en el que estuvimos juntos con Arnulf , amigo Enrique” – Ella lo idealizó, su relación fue corta, intensa y fecunda, pero ella nunca amó a nadie más. Lo conoció a los 25, vivió con él tres meses “enormes”, pero para ella fueron toda una vida. Él se marchó a Alemania a ejercer su profesión Ingeniero en una importante empresa del sector del automóvil y nunca volvió, ni se supo donde anduvo. De esa intensa y corta,  relación nació Arnulf, un gigante rubio que hoy vive en Austria y que ignora quien fue su padre y que solo sabe de su madre que vive en Alicante, que lo quiere con locura y que piensa que siempre estará ahí, para cuando él quiera usarla. Una mala amiga, un mal día,  le dijo que su Arnulf, el padre de su hijo, andaba con una conocida modelo en Francfurt y que, según le contaron,  él murió en el 93 en soledad, pues la modelo lo abandonó por un productor de la TV local.

María se bebe sus emociones en un lugar de la Playa de San Juan que para ella es un Santuario. María es feliz a su manera, no necesita nada, solo le gusta recordar que un día fue feliz.

Un abrazo muy fuerte María, encantado de sentirte cerca, nunca pensé que un día iba a conocerte. 

 

 
Las Cosas de Enrique #etarrago 
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3 comentarios:

  1. Otra pequeña historia cotidiana elevada al altar de tus emociones.............

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    1. Soloe s cuestión de pararse a escuchar, amigo argy. No tiene mérito alguno. Las historias sí las tienen, y es que hay tantas para contar ...

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