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martes, 4 de marzo de 2014

Cuando veo que … algo hicimos mal


Relaxation_kennington
El realismo social de Thomas Kennington

04 marzo 2014


Luchar cada día por la vida, por la de los tuyos desde que eras un chaval, buscaba libertad y yo, como muchos, lo intentamos. Bebimos de las enseñanzas del Régimen Franquista pero nos defendíamos como muchos sabíamos hacerlo a base de trabajo, asunción de cargos de responsabilidad y sacrificios, muchos sacrificios y muchas noches sin dormir dejando la vista sobre un tablero de dibujo o sobre un papel haciendo certificaciones de obra. La vida no nos regaló nada, solo unos ancestros que lo hicieron todo por nuestra educación, la verdadera, la que no se contaba en las escuelas, eran las enseñanzas de las comidas, las cenas y la de los domingos en familia. Ellos hicieron lo mismo o aún peor, ellos tuvieron que ver como la Patria se desangraba en una estúpida y cruel guerra fratricida que los condenó a todos a verse obligados, la mayoría,  a empuñar las armas para combatir estúpidamente y sin idealismo alguno, contra la otra mitad del País por el simple hecho de estar viviendo en Zaragoza o en la Barceloneta. Unos creyeron que ganaron la guerra y otros, también, aunque se lo crean con una diferencia de casi cuarenta años, pero ninguno de ellos la ganó pues eso fue nuestro patrimonio, regalar nuestro esfuerzo, nuestro trabajo y nuestro sufrimiento para levantar un País que se quedó en cueros en el treinta y nueve, cogiendo el testigo de nuestros antecesores.

Cuando veo a una criatura que va sentado en el Bús, manejando el smartphone con los pies puestos en el asiento de enfrente sin ver a nadie, ni a nada, y que te mira con cara de mala leche porque le has echo quitar esas caras y sucias Nike del asiento, cuando veo a un niño que no quiere comer porque no le gusta la sopa y se le remedia su ansiedad con patatas fritas de bolsa, cuando observo que un funcionario se vanagloria de que ha cogido el turno de noche porque así, duerme, y solo trabaja tres días a la semana, cuando veo a un hijo de su madre decirle a un anciano: “Viejo, me vas a pegar o qué?” porque le ha llamado la atención por tirarse a la piscina comunitario haciendo la bomba, cuando veo que una muchacha prefiere dejar un empleo porque la hacen limpiar las papeleras propias por unos miserables 800 €/mes, cuando me aterrorizo porque un adolescente te levanta la mano porque le llamas la atención por aparcar su flamante coche pequeño y negro sobre un paso de peatones, cuando te das cuenta que si viene de frente una pareja joven en una acera estrecha, te tienes que apartar a pesar de llevar tu gayato, cuando veo esos horrorosos espectáculos nocturnos donde nuestra juventud se empapa la vida y la salud en alcohol, cuando veo a ese profesor indefenso llamando la atención de los padres sobre el comportamiento animal de sus niños sin éxito alguno, cuando veo ese desprecio por el valor de las cosas, de los sentimientos, del respeto, de la fidelidad, de la responsabilidad, cuando veo “jóvenes” con casi cuarenta años durmiendo en casa de Papá,  cuando veo que …. no sigo, pero es justo entonces cuando pienso que algo hicimos mal. Sin duda.

N: Lágrimas de un caduco ser mayor, que fue moderno y ahora se quedó fuera del campo de juego sin saber como ha sido, ni de donde ha venido lo que tenemos aquí. No le hagáis caso, este año cumple 65 y aunque está feliz, de vez en cuando tiene ramalazos de impotencia, de incredibilidad y de desesperanza. Solo eso, ya se le pasará. No hacedle caso, podría entraros ganas de arreglarlo.



6 comentarios:

  1. Algo hicimos mal, hacerles la vida muy fácil.
    Por cierto, no somos mayores, somos maduros y expertos, ya quisieran muchos jóvenes tener lo que nosotros tenemos: la sabiduría que dan los años.
    Un besote.

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    1. Si, detalles, de eso estoy seguro y, ah, estoy de acuerdo: Somos unos adorables veteranos. Gracias, has subido mi autoestima.

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  2. Es muy cierto que muchas familias no se encargan de educar a sus hijos mas bien quieren que siempre esten ocupados para no tener que hacerse cargo.Por eso hay tantos "sonsobélicos" enganchados todo el dia a una computadora..ni la escuela quieren asimilar con tal vicio.No me gusta decir que son todas la familias pero el mundo va de mal es peor Es el cancer de la era actual. Y no es facil correcionarlos pero tenemos que darles mucho amor y comprensión.Que el resto sea la papa podrida.Aunque de algo si estoy segura los medios de comunicacion tienen gran influencia y la TV se esta encargando de hacer ver que es normal lo que NO. Ten un lindo Martes.

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    1. Suscribo, íntegramente, tu comentario, Idolidia. Gracias y un fuerte abrazo

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  3. Cuanto me haces meditar amigo.................una y otra vez dudo si nuestros hijos, aún pequeños, confundirán ahora o más adelante, amor con consentimiento. Esa es la batalla que a algunos nos toca! Sigue escribiendo tus enseñanzas y pensamientos Enric, sigue amigo, sigue.

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    1. Gracias, amigo argy, ya sabes que gusta saber que hay alguien detrás de la pantalla y el teclado y tú eres un infatigable animador de ese más allá. Un abrazo, amigo.

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