a:hover { text-decoration: underline;

viernes, 15 de agosto de 2014

Cuentos de verano: Las fiestas de las Urbanizaciones

bailando a ciegas

15 agosto 2014-2010    -     28 agosto 2016

Cuentos de verano: Hoy, uno de amor/odio

Los niños disfrutando como si no lo hiciesen nunca, sus voces pueden oírse incluso debajo de la almohada, de siesta nada de nada, pero es una delicia verlos. Chapoteando por el agua de la infantil los más pequeños, los adolescentes a lo suyo saltando de piscina a piscina a cualquier hora buscando números para la cola de urgencias. La mayoría serán cantantes de ópera, en el coro, o bien serán vendedores de éxito, del mercado, dado su timbre de voz, si consiguen sobrevivir a esa dura vida a la que se dedican.
Pero eso empieza  a las 12 1/2, es decir, la mejor hora para el sol, pero da igual, se lo pasan tan bien que para qué van los padres a decirles algo. Nosotros también lo hacíamos y aquí estamos, ¿que les vas a decir?

Lo cierto es que eso no es lo mejor, a partir de las 10 de la noche la cosa se anima. Se encuentran los que todavía se resisten a abandonar las piscinas y los que ya empiezan a montar las mesas para las cenas ilustres. Ver a los niños libres de marca por todas partes da un sosiego y una tranquilidad inusual. El salazón la serveseta y un buen caldo de La Marina les animará el cuerpo para luego acabar bailando, o algo parecido, debajo de unos focos infernales y una música cuyo volumen recuerda los desayunos de Hitler.
    • “Pepe, que el niño se ha ido a la piscina, vigílalo”
    • “Niky que los niños están jugando a echarse agua en los lavabos y se están poniendo perdidos, ¡haz algo!”
    • “Cariño, no bebas más, no ves como estás sudando, luego no sabes por qué te duele la cabeza” – “Luisi, coge al niño y haz que se siente que se está tirando al césped y la ropa que lleva la estrena hoy, ¡ya está bien!”
    • “No me digas que tú eres la vecina esa que chilla cuando ….., pone la radio a tope, mucho gusto”
    • “Te das cuenta Virtu, a estos les han dado la mejor mesa, aquí ni podemos salir a mear” – “Jo, con lo que nos han cobrado, ya podían haber puesto algo mejor, además los niños de los que no han pagado se están colando en el tobogán hinchable todo el tiempo y no dejan que los nuestros se tiren, no hay derecho”
    • “Mer, la niña dice que tiene pos …”
    • “Oye, que la niña dice que se va con unos amigos a la Urba de al lado, dile que no va, tú eres su padre”
Lo del baile es curioso, empieza el DJ dale que te pego con el We Are One, (Ole Ola), o el Paparamericano para los más antiguos y allí solo se ven niñas  de todas las edades, los tíos, los chavales, ni están. Es que el baile es cosa de mujeres. ¿?

La música empieza con tal fuerza que los vasos del café americano de mi escritorio se mueven como el teléfono móvil cuando le activo el vibrador. “No te preocupes cariño, eso es bueno para relajar los músculos”  – Ni cerrando la terraza, el pasillo, el dormitorio, todas las puertas cerradas pero el “Otra, otra noche, otra, …” me va llegando a mis débiles oídos bajo la almohada de modo que no tengo mas remedio que moverme al ritmo pues la tele ni la oigo y ya son casi las tres de la madrugada. Es una gozada de tipo religioso verse tan reconfortado por el placer que experimenta la fiesta de Agosto en mis vecinos, todo sea por una buena convivencia y, al fin y al cabo, solo son tres días de nada, con sus noches.

Pero el cafetero de hoy me da el día: “¿Enrique, te has dado cuenta de cuanta gente había anoche en la Fiesta de la Urba?“– Pues unos 100/150 – “¿sabes que eso es el 17% de los vecinos?” – Pues no lo había pensado, ¿pero no me digas que eso debe ser como lo de los toros en Catalunya? – “PoZí”

No obstante hay algo que no se puede hacer en un día festivo de verano y que ahora, en Fiestas, es posible: Por la mañana, hasta las 11 no hay nadie en la piscina, lástima que yo esté mas por lo de la playa nudista… es que me va y no lo puedo evitar.
“Enrique, no pongas tan fuerte la radio que solo son las 10 de la madrugada y la gente duerme” – Vale – Verano me están dando.






enriquetarragófreixes



No hay comentarios:

Publicar un comentario