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viernes, 6 de febrero de 2015

Un cuento sensológico y el socorrido … “Order me an e-mail and me explain everything”

rodillas

Advertencia previa: Esta bloguería pudiera ser interpretada como de contenido machista o sexista y de eso, a mi juicio, nada de nada, es más bien un cuento de fantasmas.


06 febrero 2015


Estaba de charla con un amigo de la prehistoria profesional y el muchacho, a sus 66, todavía ejerce a pleno pulmón en las cosas del ladrillo y, además, sigue oliendo a su Paco Rabanne Clasic, (se lo echará a chorros), fuma Malporro y, además, está en el mundo de los vivos para las cosas del envite sensológico, que es como él define a la cosa de andar corneando, metafóricamente hablando, a cualquier mujer que le parpadee dos veces, de modo seguido, aunque sea inocentemente, lo mismo que es él, todo santidad e incapaz de perderse cualquier ocasión que convierta la sensología en praxis. Y todo eso lo hace a pesar de estar muy bien casado, que lo está, desde hace miles de años y con una señora de armas tomar, aunque lo hace por que, según dice, así quiere más a su santa. Intentando hacerlo corto, extraigo y novelo, parte de su discurso cafetero de hoy:


Mira, Enrique, me resultaba muy difícil prestarle atención, ella se sentó delante mío en uno de los sillones que hay delante de mi mesa del despacho, yo lo hice en la la otra, ella venía venderme no se que edificio en Torrevieja, en la Playa del Cura, o algo así, no conseguía concentrarme, ella llevaba una blusa blanca inmaculada, con tres botones abiertos mostrando parte de su piel menos blanca, pero eso no era nada, la chica, que tendría unos cuarenta, llevaba una apretada y corta, falda negra que al sentarse parecía como si se la hubiera quitado. No conseguía concentrarme en nada de lo que me dijo. Al final, con mi mejor inglés le dije: “Order me an e-mail and me explain everything”, es decir, mas o menos, le dije: “No me he enterado de nada pero mándame un correo-e explicándomelo todo y ahora vayamos a comer que tengo mesa en el Dársena a las dos””

Hay amigos que, a veces, te cuentan cosas rarísimas, tanto como se muestra en el vídeo que me acaba de mandar uno de mis amigos mas “corridos” que bajo el título de ¿por qué los hombres no escuchan a las mujeres?,  me lo envía hoy sin motivo aparente, por lo que pienso que como no sea para que aprenda inglés, no entiendo por qué me lo ha enviado.

2 comentarios:

  1. Yo también tengo rodillas pero con la Pata de Ganso inflamada.

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    1. Serán todo lo bonitas o no, que tú quieras que sean, Tracy. Esta bloguería solo quería quitar hierro a un día difícil, a un día de gestas solemnes y ... tristes. No me lo tengas en cuenta.
      Feliz sábado

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