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jueves, 11 de febrero de 2016

Autosatisfacción inmaterial ... ¿Una necesidad irrenunciable?


Fotografía de Henry Cartier-Bresson 

11 febrero 2016

"El cuenco o el huequito en el pavimento se convierte en un acantilado; la altura de los bordillos se convierten en muros y cualquier escalera en una escalada; los coches aparcados en los "cebras" son, descaradamente, una plaga; los ciclistas por el paseo de la Playa actúan como terroristas y la prima de Juan, que ejerce de señora de compañía en Algeciras, le ha dicho que se viene a vivir con él.   Las cosas del día a día suelen ser difíciles pero agudizar los sentidos para no tropezar o el "déjate ya de coquetería absurdas y cómprate una cachava"; descubrir que ante cualquier escalera siempre hay o es posible que haya, una rampa; que al terror del coche mal aparcado en los "cebras", siempre hay un paso libre en la siguiente esquina; y que los ciclistas son una maldición soportable, es algo, todo ello, que debemos asumir sin derrotismos exacerbados.  Otra cosa es afrontar lo que se le viene encima a Juan con lo de su prima de Algeciras."

Acudir a una charla matinal, de esas que te toca contar o lanzar una proclama positivista, ante un público incrédulo, hundidos en el dolor, en la soledad y muchas otras demasiadas veces en el olvido del mundo social, laboral y familiar, es todo un reto. Mucho más si en ello debes poner entusiasmo, convencimiento y dicción aprendida en los muchos años haciéndolo ante un público aunque más pragmático igual de necesitado de ánimo que el de hoy.  ....

Lo mejor ha sido al final de la charla y tras el obligado clamor de las palmas del final de la fiesta, cuando uno de los asistentes, cara roja, nariz roja, ojos rojos y bufanda roja, me dice, cachava en mano y voz carajillera: "Lo que más me gusta de tus charlas, Enrique, es que lo  cuentas como si te lo creyeras. Tú aún podrías ser lo que quisieras". Y mi nuevo e inesperado "admirador", se ha marchado con paso vacilante hacia la barra de la Loli y yo, con cara de satisfacción indisimulada, administraba mi autocomplacido ego, repartiendo los consabidos y protocolarios  "hastaluegos" a mis veteranos conferenciados a la vez que intentaba hacerme comprender el cómo y el porqué de esa inexplicable, pero tan necesaria satisfacción. ¿¿??



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12 comentarios:

  1. Lo cuentas como si lo creyeras, y lo escribes del mismo modo...

    Buen texto, amigo

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    1. Gracias Ildefonso ya sabes que yo intento hacer son letras lo que tú con tu cámara ... gotografías.
      Un abrazo

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  2. Magnífico texto, Enrique ( siempre lo son). Y esa frase de tu amigo "lo cuentas como si te lo creyeras" no tiene precio :)
    Besos y que tengas un buen día!

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    1. Gracias, celia, eres un encanto ... gracias por animarme ... muchas.
      Feliz tarde.

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    1. Ay, Mucha, mil gracias, viniendo de ti me anima mucho más ... vaya, querida poetisa, acabas de llenar completamente mi saco de la autoestima ... está en 100.
      Un abrazo muy fuerte querida poetisa.

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  4. ¿Asumir sin excesivo derrotismo? Iba a decir que no sé el motivo de quedarme con esta frase, pero no puedo esconderme nada, ya que tomarse ciertos acontecimientos por la parte negativa nunca lo he considerado derrotismo sino una forma de ver la realidad en su aspecto más desnudo y ser coherente con ello. Esas cosas solamente las sabe el que alguna vez ha tenido que comer de la basura, por ejemplo.

    Y, sí, tiene razón RECOMENZAR, por sus textos los conoceréis, amigo. Pese a que pseudo inventes historias, la forma de escribir dice mucho de tu forma tan honesta de ser.

    Un abrazo a los dos y un par de cafelitos.

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    1. Ser optimista y/o mostrase como tal, es fácil amiga Celia. Crérselo quizás sea lo más importante. Ya sabes que yo abdico de ser mi propio yoo ante un determinado tiempo que pensaba perdía en las salas de espera de mis médicos favoritos y sí, así era al principio, pero al poco tiempo ya me vi envuelto en sus vidas, en las de mis compañeros de espera. Viéndoles a ellas, sus carencias, sus dolencias y todos sus males no eran ni son bastante para que ellos puedan sentirse inferiores, son todo un ejemplo ... allí aprendo a querer mi propia vida y mis circunstancias ... ellos son para mi, mis héroes.
      Un abrazo, Censura y ya sabes, tómate lo que quieras, hay barra libre virtual.

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  5. Otra que se suscribe a las palabras de la siempre acertada Mucha.
    "Eres lo que escribes", y se te da tan bien serlo... :)
    Un placer el nuestro, aprendiendo de ti y contigo.
    Besos.

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    1. Gracias, Eme, me siento muy halagado, pero a mi me parece que esto es al revés, soy yo el que qprendo de vuestros comentarios ... de vuestros "gritos" de ánimo.
      Feliz tarde

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  6. Hola queridas todas venimos a tomar un cafe y charlar con Enrique

    EME CENSURAS
    un abrazo inmenso para ustedes
    Enrique portate bien
    Besitos a todos

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