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miércoles, 20 de julio de 2016

Enredados y enredando … son mis héroes


Fotografía:   Nettie Harris por Paul_Ward

20 julio 2016

No estaba muy seguro pero decidí salir con rumbo al Ateneo de mis amores … y lo hice … y no tuve que arrepentirme.

Pepe, el sindicalista retirado pero ejerciente de lo que sea siempre que toque organizar y dirigir algo que suene a social, me ha dado un abrazo que casi me tumba de no ser porque mi tercera pierna de aluminio y mango de madera, me ha mantenido en pie – “Tío,  si no vienes tú aquí no hay fotos, ni tertulia, ni tablet con el que buscar fotos de tías en bolas” – Pepe, me adora.

Leonor está que trina … “Mira que la tía guarra esa de la Mila Ximénez, que solo sabe despotricar, insultar y contar intimidades de los demás, se ha llevado 360.000 € haciendo eso en un programa en el que todos se insultan como todos los de gran éxito de la dichosa Telecinco – ¿Enrique, tú irías a un programa de esos solo para ganar pasta a costa de perder toda honra y dignidad? ¿Dejarías ir a un hijo tuyo?” – No le he contestado a Leonor, claro, ella no necesitaba respuesta.

Antoine, apenas me ve, se salta todas las normas y me aparta de todos para sentarme con él en la mesa que hay junto a los lavabos. “Enrique, vuelvo a tener el dilema de siempre: Amo a Matilde, pero la pasión sexual verdadera y las apreturas  las manejo con la Loli  ¿Podrías cubrirme esta noche y decirle a Mati que estamos pescando, mon ami?” -  La Loli nos estaba mirando como si no quisiera hacerlo, como esperando una señal … y yo le he dicho a Antoine lo que no quería oír aunque le sirvió … “Cuéntale que sí y luego si se complica le dices que me fui porque me dio un infarto o algo así, que para una mujer enamorada siempre es creíble todo o casi todo … “ – Vi como Antoine le guiñaba un ojo a la Loli y ésta, sin más, se acercó y me dio dos besazos en el morro de los que tardaré tiempo en olvidar.

El resto y para no convertir esta página en un “ladrillo”, diré que se limitaron a contarme, uno a uno, todos sus problemas, historias, cuentos, verdades, mentiras y hasta creyeron que lo creía, como siempre. Lo que no saben es que ellos son fuente de vida conmigo o sin mi, son buena gente, gente sencilla, refugiada en su soledad y en la de los demás, en sus partidas de dominó, en sus charlas, sus discursos y en su generosa capacidad para inventar situaciones, historias y hasta alguna verdad. Son mis héroes de siempre, esa gente olvidada que nadie sabe apreciar que aún tienen vida … y mucha.

 


2 comentarios:

  1. He tardado porque estoy en semipausa veraniega, pero... qué alegría que estés de vuelta, querido Enrique. Me encantan esas historias de la vida cotidiana, esta vez hasta me he reído :)
    Gracias, bienvenido!!!!
    Muchos besos y un gran abrazoooo!!!

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    Respuestas
    1. Y yo también me alegro de verte y leerte, Celia. Gracias por tu apoyo.
      Un fuerte abrazo, amiga

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