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lunes, 8 de mayo de 2017

Mi gente diez, la soledad y el Bingo del clero


08 mayo 2017

- Hay muchos días , quizás demasiados, en los que verse envuelto y cautivo, con y de una conversación lapa, es decir, una charla en la que el monólogo de tu interlocutor se hace tan inacabable como la de su soledad, se hace insufrible y no tanto por su infatigable conversación, como por la que notas en su desesperación para que no te vayas de su lado.

- Una madrugada cualquiera, una charla cualquiera, un humeante café de puchero como los de antes y un amigo que quiere serlo a base de hablar y hablar hasta el agotamiento, aunque muchos días no se acuerde ni de quien soy y otros tantos, ni tan siquiera, hasta de él mismo.

- La nota positiva de la madrugada la da, como no, mi amigo el cura que con su habitual altruismo clerical se ha sentado en nuestra mesa y allí mismo le increpa cariñosamente a mi agotado interlocutor de hoy con una arenga al uso y estilo muy propio de él, (del Párroco): "Venga Luis, ya está bien de cháchara, apura el carajillo y vámonos al Bingo que te están echando en falta ya" ... Luis, el agotado y agotador monologuista de hoy, se queda parado, sorprendido, durante unos segundos y al instante, con sonrisa de oreja a oreja y voz de niño que le acaban de invitar a comer en un Mc Donald, le dice a mi admirado Párroco  ... "Gracias Honorato, lo estaba deseando".

- Y los dos juntos, (Luis cogido del brazo del cura y charlando, éste, sin parar dirigiendo su proclama al viento y a su mal escondida soledad), se dirigían a la Parroquia para jugar a ese milagroso Bingo para Jóvenes Solitarios donde la moneda son unos garbanzos y los jugadores son compañeros de soledad de mi amigo Luis.

- Aclararé para las almas bondadosas que hayan sido capaces de leer hasta aquí que el tal Luis, (que otrora fue un famoso pintor local), dilapidó su dinero y su vida en la Bohemia nocturna que, al parecer, se impone a la mayoría de los artistas incomprendidos de su siempre incipiente arte.

- Aclararé, también, que admiro el proceder,  (y eso lo hago al margen de mis creencias sobre la estructura clerical),  de mi querido Párroco, (Honorato para mi Luis), y que para mi  es y será siempre uno de mis dioses, uno de ellos, en este Mundo. Gente diez.



Enviado desde S6+Edge






4 comentarios:

  1. Vaya capote el del Párroco y es que las soledades venidas, exigidas o voluntarias son a veces muy incomprendidas. Y precisamente no lo digo por ti, ya que son muchos los que te buscan y más aún los que te encuentran, por algo será. Gente diez como tú. Buena semana.

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    1. OTra vez haces que mi autoestima y mi rubor, suban a niveles cósmicos amiga María Paz.
      Un millón de gracias por estar siempre ahí

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  2. Gente diez. Tú, sin duda. Un abrazo Enrique

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    1. Gracias, Rubia, tú, vosotros, sí lo sois yo solo soy un aprendiz.

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