a:hover { text-decoration: underline;

jueves, 22 de junio de 2017

Qué Dios, mi cuñado, te lo pague



Fotografía de Inge Morath

22 junio 2017


Estando de Hogueras es difícil tener la cabeza ocupada en algo sensato, es casi imposible, pasacalles, pachanga y mucha gente, gente por todas partes. La crisis ha muerto por unos días, todo el mundo es feliz y todos te invitan o se invitan, a lo que sea en cualquier Racó o Barraca. Pero hoy voy a hacer mención a uno de las frases que muestra un mayor agradecimiento por algo recibido, el mayor que puedes darle a alguien cuando quieres hacerlo o cuando le estás diciendo que de cobrarlo nada de nada, o sea, puede decir una cosa o la contraria, solo cambia el tono y la mueca que muestre tu faz al pronunciarla.

Muchas son las veces en que lanzamos frases al viento sin saber muy bien de donde proceden aunque las utilicemos con tino. Ahora he visto, entre los hashtag de moda uno que es el de  #trespalabrasespañolas, que utiliza muy a menudo mi amigo Manuel. Está bien saberlo casi todo y esa es una buena forma de ir acomodándose a un idioma que cada vez tenemos mas abandonado. Pero en estos tiempos de Fiesta hay una frase que me viene a la memoria en demasiadas ocasiones y que muchos utilizan con toda la saña del mundo. Políticos, especialmente, amigos y otros abnegados afortunados repiten sin cesar esa frase, esa frase que yo solo soy capaz de usar, por falta de motivos, mas que ante los galenos que se preocupan por mi “afortunado” estado neuronal. La frase es esa: “Qué Dios te lo pague” y no es mas que una de ellas, adentraros en el mundo de los hashtag y poneros a trabajar las ideas. Twitter, que es solo un instrumento, es mucho mas cómodo y eficaz que el Facebook, por ejemplo, es dinámico, no permite enrollarse casi nada y utiliza un constante mensaje culto y avanzado en información y método. ¿Se necesita algo más? Si no tienes una cuenta en Twitter es que no tienes nada, ese es el mensaje adicional de hoy, porfa, baja del árbol y ponte a remar amigo, esto ya es imparable, no importa la edad, solo el tamaño de las ganas que tengas de estar al día.

Para los amantes del “fraserío” y su historia, complaciendo una petición de alguien que vive en París, dejo aquí el texto que me ha mandado mi amigo Pere al respecto de la frase en cuestión:

Así nace una "frase hecha":
Un hombre fue llevado de emergencia a un hospital administrado por monjas, donde lo operaron del corazón.
Después de la operación, el hombre despertó y una monjita estaba a su lado.
"Señor Pérez, la operación fue un éxito. Sin embargo, necesitamos saber cómo piensa pagar la cuenta del hospital. ¿Tiene usted seguro de gastos médicos?": "No."
"¿Puede pagar en efectivo?": "Me temo que no, hermana."
"Entonces, ¿tiene usted parientes cercanos?": "Sólo mi hermana, pero es una monja solterona sin un céntimo."
"Disculpe que lo corrija. Las monjas no son solteronas; ellas están casadas con Dios."
"¡Magnífico! Por favor envíele la cuenta a mi cuñado...


Y ASÍ NACIÓ EL "QUE DIOS TE LO PAGUE"...





2 comentarios:

  1. Bueno saber el origen de las cosas y sobre todo del idioma aunque en este caso Dios debe tener una cartera de morosos descomunal y además de origen muy, pero que muy variado. Feliz tarde ya a estas horas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ya, querida amiga, es un post algo itrreverente o al menos lo parece, pero nada más lejos de la realidad ... solo pura "Geografía del idioma Español y sus cosas".
      Un abrazo amiga

      Eliminar